Con
la recurrente frase 'Menos da una piedra', que
daba título a la canción de Ale Márquez (Prado del Rey) con que arrancó el pasado viernes 29 de
septiembre la primera de las actuaciones del Acto del décimo aniversario del
Colectivo Artístico “El Fuego de la Utopía”, se inauguraba este novedoso recital
en el inigualable escenario del patio de la Casa de los Ordóñez en Bornos. Un
enclave de ‘visita obligada’ que data de mediados del siglo XVIII.
La actual Casa de la Cultura, donde también se encuentra la biblioteca municipal de Bornos 'Fernán Caballero', debe su nombre a la familia de propietarios que tuvo en sus orígenes, entre los que destacaba Bartolomé M. Ordóñez y Núñez por ser maestre de Ronda y caballero de la Orden de Carlos III.
La actual Casa de la Cultura, donde también se encuentra la biblioteca municipal de Bornos 'Fernán Caballero', debe su nombre a la familia de propietarios que tuvo en sus orígenes, entre los que destacaba Bartolomé M. Ordóñez y Núñez por ser maestre de Ronda y caballero de la Orden de Carlos III.
Cartel de presentación del recital.
El
escenario –el patio– está porticado por columnas que sostienen arcos de medio
punto. De estilo Neoclásico, todo el conjunto está labrado en piedra de color
rosa ocre jaspeado. En el centro, la fuente, con su chorro de agua, ponía el
rumor de fondo y completaba la belleza del ambiente íntimo y familiar que disfrutamos
durante todo el evento, promovido por la concejalía de cultura del ayuntamiento
de Bornos.
Ale Márquez, encargado de inaugurar el evento, tocando con su guitarra.
Versos
y letras cargados de reivindicaciones sociales, políticas, humanitarias,
filosóficas; historias de amor y desamor y odas a la serranía gaditana, además de anecdotarios personales, algún que otro chascarrillo y muchas, muchas ganas de mantener vivo el arte de la poesía, recitada o cantada. Hay que ganar dinero a costa de otro, da lo
mismo ocho que ochenta, a este camino llaman la democracia, rezaba esta
canción de arranque.
…
Las luchas del pasado ya se han perdido,
ya están los
corazones muertos de frío.
Que menos da una
piedra encima dicen
los que van de
pelotas para que encima les pisen…
Márquez
siguió con otro tema igualmente reivindicativo, contando que tuvo la
oportunidad en 2010 de contactar en primera persona con alguien de allí y que desde
entonces ha estado muy concienciado con la causa porque “una amistad saharaui
ya es para siempre”, aseguró el cantautor, acompañado al bajo por su hermano. (...) Queda la esperanza, que lo es todo (...) Dejará de ser extraña la utopía de esta humanidad, el Sáhara espera su momento... ¡Ay, sopla el viento! ¡Ay, libertad!
Y para despedirse, el pradense terminó por tanguillos con 'La marca España', donde, como buen coplero, no dejó títere con cabeza. Cantó a 'los mangantes de la libertad', interpeló al 'sector que no se entera de la misa la mitad', aludió a la 'diversión con crueldad' y, en general, a todo un sistema que en días como los que vivimos parece estar cayéndose por su propio peso:
(...) esa injusta monarquía
cuya herencia dejaría un villano general(...)
Esta es 'la marca España':
manos sucias, corrupción,
colectivos de vehementes,
comecocos repelentes,
millonarias comisiones de la banca
con sus ladrones desahuciando sin humanidad (...)
En la siguiente intervención intercalaron sus poesías Paqui Muñoz (Prado del Rey) y Miguel Ángel Rincón (Ronda-Prado del Rey), en un mano a mano de melancolía, distancias, estaciones, tardes y luna.
Paqui contó haber escrito el primero de los tres poemas que nos recitó camino del Majaceite:
(...) bajo los altos chopos
suspira el tiempo
hay un misterio oculto en la maleza,
el musgo palpita abrazado a los troncos
en esta tarde ya casi de invierno (...)
El segundo a esas tantas tarde ya vividas que se consumen sorbo a sorbo sintiendo cómo se desliza garganta abajo.
Y concluyó su intervención con un emotivo poema dedicado a una relación a distancia muy especial, una de esas que tantas madres y tantos hijos suplen hoy día a través de las pantallas del ordenador o del móvil. (...) Tus ojos miran sin verme (...) si yo pudiera, corazón (...)
Además de los aplausos, se pudo observar entre el público algún asentimiento de cabeza de más de una mujer que se identificaba con sus palabras y algún amago de lágrima de emoción contenida.
Miguel Ángel, por su parte, le hizo un canto a la 'Luna de verano', como telón de fondo de una pasada historia de amor y al 'Otoño', como estación de sentimientos que caen, secos, como las hojas de los árboles: (...) en una noche de luna llena como esta, la acompañé cerca de su casa. Hacía una luna casi llena, melancólica y romántica (...)
Y, para terminar, nos regaló un bello poema dedicado al 'Lago de Bornos' (... un dragón alado es el lago inmenso...), ya que según narraba en su presentación, antes los lagos y los ríos suponían barreras de separación entre los pueblos, pero hoy día, hay puentes que los unen, enlazándolos y manteniendo su belleza sin fragmentar.
La tercera de las propuestas fue la de Luis de Manuela (Jerez de la Fra.-Trebujena) que empezó versionando el clásico de Joaquín Sabina 'Donde habita el olvido' porque, como él, pensaba, con ese mismo amargor de voz rota, que 'la vida siempre sigue, como las cosas que no tienen mucho sentido':
Cuando se despertó
no recordaba nada de la noche anterior.
-Demasiadas cervezas-
dijo al ver mi cabeza
al lado de la suya en la almohada.
Y la besé otra vez
pero ya no era ayer sino mañana.
Y un insolente sol
como un ladrón entro por la ventana.
no recordaba nada de la noche anterior.
-Demasiadas cervezas-
dijo al ver mi cabeza
al lado de la suya en la almohada.
Y la besé otra vez
pero ya no era ayer sino mañana.
Y un insolente sol
como un ladrón entro por la ventana.
El día que llegó
tenía ojeras malvas y barro en el tacón.
Desnudos pero extraños
nos vio roto el engaño de la noche.
La cruda luz del alba.
tenía ojeras malvas y barro en el tacón.
Desnudos pero extraños
nos vio roto el engaño de la noche.
La cruda luz del alba.
Era la hora de huir
y se fue sin decir "llámame un día".
Desde el balcón la vi
perderse en el trajín de la Gran Vía.
y se fue sin decir "llámame un día".
Desde el balcón la vi
perderse en el trajín de la Gran Vía.
Y la vida siguió
como siguen las cosas
que no tienen mucho sentido...
como siguen las cosas
que no tienen mucho sentido...
Una vez me contó
un amigo común que la vio
donde habita el olvido.
La pupila archivó
un semáforo rojo, una mochila, un Peugeot
y aquellos…
un semáforo rojo, una mochila, un Peugeot
y aquellos…
La pupila archivó
un semáforo rojo, una mochila, un Peugeot
y aquellos ojos miopes.
un semáforo rojo, una mochila, un Peugeot
y aquellos ojos miopes.
Y la sangre al galope por mis venas
y una nube de arena
dentro del corazón.
Y esta racha de amor sin apetito
los besos que perdí
por no saber decir "te necesito".
Y la vida siguió
como siguen las cosas
que no tienen mucho sentido...
como siguen las cosas
que no tienen mucho sentido...
Una vez me contó
un amigo común que la vio
donde habita el olvido...
Y luego nos cantó dos temas de su propio repertorio. El primero de ellos, titulado 'Déjame', era, en sus propias palabras, una canción que va de 'follar con amor'. De ahí que citara en su letra su polvo mágico esta noche sin final (...) Déjame que te cuente una historia sin final de esas que por la noche no te dejan descansar. Déjame que me pose entre tus pechos (...)
Rosalía Galindo, de Conil de la Fra., puso el toque más dulce, tanto con su presencia como con su tono de voz que, aunque anunció que solo leería porque, según ella, no sabía recitar, todo el público pudo comprobar que era una injusta modestia. Junto a ella estuvieron, detrás del atril con micrófono, Cristóbal Barrero (Bornos) y Curro Pozo (Prado del Rey).
Rosalía, Cristóbal y Curro nos fueron recitando, intercaladamente, sus poemas.
Se fueron turnando entre los tres. De ella, cabe destacar la sensualidad de sus versos y lo poético de su poesía, valga la redundancia. Así, en su primera lectura, 'Skyline', pedía que las guerras de los mundos nos cojan confesándonos el sexo y que por las autopistas estelares viajen nuestros gemidos.
El segundo de sus poemas lo recogemos en este video porque merece la pena escucharlo recitado por ella misma:
El amor duró once kilos de más,
un niño malcriado,
una noche de aguacate
y una película de Klimt.
El amor duró cinco pares de sábanas,
un Daikiri para dos,
lo que tarda en tejer mis uñas,
una partida de trivial a destiempo.
El amor duró y se acabó,
como unas marcas de cuadro en la pared,
un reloj que ya no marca la hora de follar
y una sobremesa llena de hormigas en el mantel.
El parquet ahora son botellas de vino vacías
y anillos oxidados.
Comprendí entonces que este amor fue como una tormenta seca de agosto
que zarandea, que estremece,
pero dura lo que el goteo de un grifo mal cerrado.
Comprendí entonces que la vida iba de farol
y que
el amor
es solo
una regla
de tres.
El bornense Cristóbal Barrero y Curro Pozo hicieron lo propio, citando a Lorca (concretamente a los versos de 'Madrigal de Verano': (...) y aunque no me quisieras te querría / por tu mirar sombrío, / como quiere la alondra al nuevo día, / solo por el rocío... ), para su poema de desamor 'Hoy te he visto y te he llorado', lleno de desgarradoras palabras:
(...) con una mirada fría que como una daga en mí se ha clavado.
Ya no me duelen las noches.
Ya no me duelen los días.
Me duele este amor de hombre (...)
O las de 'Ante todo' al referirse a quienes tuercen las esquinas sin haber doblado sus almas.
Un mundo deshumanizado del que también se hablaba en otro de sus poemas: 'En este lado del mundo', al que presentó con las palabras de Baudelaire: ¡Es el diablo quien maneja los hilos que nos mueven! Un poema cuyo mensaje quedaba perfectamente recogido en su conclusión:
(...) en este lado del mundo en el que me ha tocado vivir
de espaldas al otro mundo al que le ha tocado morir (...)
Terminaron con 'El canto de los poetas', que su propio autor calificó de 'un poco machista', ya que estaba dedicado a los poetas y cantautores desde la visión más antigua y patriarcal. Y es que fue un poema de antaño que, como el Rubén Darío al que aludió, es perdonable por Juventud, divino tesoro, ¡ya te vas para no volver!
Después cantó Gómez (Villamartín), 'zorro viejo' que 'desafiaba al huracán' con las letras de sus canciones. Como curiosidad, decir que el paisaje en que se ambientaba la tercera de sus historias fue reconocido por una de las asistentes (Coto de Bornos, por sus campos de algodón), que creyó incluso reconocer hasta a 'la amada' a quien dirigía su cortejo de juventud:
(...) campos de algodón donde a veces me esperabas
sentadita en una piedra (...)
¿qué fue lo que me asustó?
Miedo, silencio, huida y pena;
se acostaba el tiempo del amor.
Miedo, silencio, huida y pena (...)
Ya tengo edad para dar consejos.
Ya tengo edad, soy pájaro viejo.
Ya tengo edad, me duelen los huesos,
se caen mis muelas.
Ya tengo edad
y de puro contento voy a saltar de mi apartamento (...)
David Romero (Sanlúcar de Bda.) y Miguel Ángel Rincón (Ronda-Prado del Rey) se declararon mutuamente su amor artístico, hicieron memoria de los diez años de trayectoria del colectivo "El Fuego de la Utopía" y de la celebración de la última Bienal en Villamartín, que no pudo continuarse principalmente por falta de financiación, por eso agradecieron una vez más al ayuntamiento de Bornos su compromiso con la cultura y su apuesta por este tipo de eventos.
Miguel Ángel, además, nos deleitó con un poema a dos días de cumplirse: 'Ya es octubre'. Romero presentó 'Llanto por Federico García Lorca', texto al que reconoció tener un especial cariño por todas las cosas buenas que le había dado.
Continuó 'Pánico' de Miguel Ángel Romero y 'Quién soy', de David Romero que hacía una singular y hermosa descripción de él y de su profesión, que nos gusta especialmente por citar un recinto bibliotecario:
(...) un día fui conserje de biblioteca en la luna.
Soy de profesión cazador de estrellas fugaces,
soñador de día y poeta de noche (...)
Fragmento de las intervenciones de David Romero y Miguel Ángel Rincón.
Miguel Ángel terminó con una tercera poesía con tintes cinematográficos: (...) me besaste mientras en la pantalla estaban en guerra tu día y mi noche (...)
Y David Romero se despidió con un gran regalo para todos/as los/as asistentes: su poema inédito que pronto publicará en castellano y en portugués. Conmocionó y arrancó un gran aplauso del respetable porque supuso el colofón perfecto para una jornada poética recitada perfecta. Rescatamos aquí un fragmento:
(...) soy ceniza en el aire,
no soy frontera en el mar.
Escribo sin bandera,
escupo en los muros
porque es mi patria la poesía.
Aquí no hay inmigrantes (...)
Cuando creíamos que ya había terminado, nos anunciaron que aún quedaba una actuación musical: la de Lola Macías que, a pesar de avisar que estaba algo ronca por un resfriado, entonó y afinó perfectamente tres versiones de tres cantautores únicos: Luis Eduardo Aute, con su tema 'el niño que miraba al mar'; 'Pájaros de barro', de Manolo García. Y para terminar -esta vez sí- la genial Vanesa Martín con su canción 'Lluvia':
Aunque son más de las tres
Yo sigo en pie de madrugada
La calle queda desierta
Y tu sombra y mi sombra deambulan calladas
No pretendo convencerte
De nada
Pero evito buscar encontrarse
Y quererse cuando la ciudad se apaga
Cuando la ciudad se apaga
Entro en mi cama
Y sin media palabra
Me beso en los labios
Callaron las estrellas
Mientras yo me iba desnudando
Sonó un suspiro
Que se moría de ganas
Por estar contigo
Y antes de salir el sol
Se escapo por mi balcón
Que no
Lluvia
Suena más fuerte cada vez
Y yo no se que voy a hacer
Para dar luz a esta pasión
Lluvia ay va calándome la piel
Hasta llegar a entorpecer
Para empapar mi corazón
He movido cielo y tierra
Por intentar olvidarte
Pero es tanta la atracción que despiertas en mí
Que no puedo dejarte
No quiero parecer loca
No lo sabe pero cada noche me busca
Y nunca me duermo sola
Y nunca me duermo sola
Lluvia
Suena más fuerte cada vez
Y yo no se que voy a hacer
Para dar luz a esta pasión
Lluvia
Ay va calándome la piel
Hasta llegar a entorpecer
Para empapar mi corazón
Lluvia
Suena más fuerte cada vez
Y yo no se que voy a hacer
Para dar luz a esta pasión
Lluvia
Ay va calándome la piel
Hasta llegar a entorpecer
Para empapar mi corazón
Para llegar a entorpecer
Para empapar mi corazón
Para dejarme llena de frío
Por no querer pensar en ti
Para poder sobrevivir
Para llegar a enloquecer
Para dejarme llena de frío.
Yo sigo en pie de madrugada
La calle queda desierta
Y tu sombra y mi sombra deambulan calladas
No pretendo convencerte
De nada
Pero evito buscar encontrarse
Y quererse cuando la ciudad se apaga
Cuando la ciudad se apaga
Entro en mi cama
Y sin media palabra
Me beso en los labios
Callaron las estrellas
Mientras yo me iba desnudando
Sonó un suspiro
Que se moría de ganas
Por estar contigo
Y antes de salir el sol
Se escapo por mi balcón
Que no
Lluvia
Suena más fuerte cada vez
Y yo no se que voy a hacer
Para dar luz a esta pasión
Lluvia ay va calándome la piel
Hasta llegar a entorpecer
Para empapar mi corazón
He movido cielo y tierra
Por intentar olvidarte
Pero es tanta la atracción que despiertas en mí
Que no puedo dejarte
No quiero parecer loca
No lo sabe pero cada noche me busca
Y nunca me duermo sola
Y nunca me duermo sola
Lluvia
Suena más fuerte cada vez
Y yo no se que voy a hacer
Para dar luz a esta pasión
Lluvia
Ay va calándome la piel
Hasta llegar a entorpecer
Para empapar mi corazón
Lluvia
Suena más fuerte cada vez
Y yo no se que voy a hacer
Para dar luz a esta pasión
Lluvia
Ay va calándome la piel
Hasta llegar a entorpecer
Para empapar mi corazón
Para llegar a entorpecer
Para empapar mi corazón
Para dejarme llena de frío
Por no querer pensar en ti
Para poder sobrevivir
Para llegar a enloquecer
Para dejarme llena de frío.
La guitarra y la voz de Lola Macías (Montellano, Sevilla) fueron
las encargadas de poner el punto y final a un evento que todo el
público disfrutó mucho.
En resumen, un interesantísimo evento lleno de talento literario y musical, con toda una declaración de intenciones que desde la biblioteca también apoyamos y haremos lo posible por incluir junto a nuestra sección local los poemarios publicados de estos/as autores/as, así que agradeceríamos mucho que contactarais con nosotros a través de aquí o de nuestro Facebook (Biblioteca Municipal Coto de Bornos 'San Isidro').






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