En un lugar de la serranía gaditana cuyo nombre podría
recordar pero que no mencionaré para mantener el secreto, acecha el duelo en el
lejano oeste, en el antiguo Egipto, la emblemática Alejandría, la biblioteca de
caballerías de Cervantes, gracias a la cual, a la luz de una vela, una gran
novela escribió. Don Quijote la llamó y pronto fama le dio.
O en un futuro no tan lejano donde Wally se ha extraviado.
¡Sus libros están en el pasado! ¡Perdidos dentro de miles de años! Siglos
venideros que ya empezamos a vivir donde cada vez tienen formas más diversas.
Pero ninguno con la envergadura ni el contenido del libro
GIGANTE -que no es un molino- de la biblioteca, colosal y único, lleno de
sorpresas sobre la historia de las bibliotecas del mundo. ¿Cuándo y cómo
surgen? ¿Por qué el 24 de octubre se celebra su Día? ¿De dónde vienen? ¿A dónde
van? ¿En qué consiste el trabajo de un bibliotecario o bibliotecaria? ¿Qué
clase de conjuro sellan para el absoluto orden y silencio? ¿Son todas las
bibliotecas iguales? ¿Todos los días pasa lo mismo en ellas? ¿Crees que sí?
¡Pues te equivocas! ¡Y cuánto!
Espalda con espalda, pies en suelo, dos bandoleros tienen que
contar los pasos. Cuentan veinticinco y después… Después a leer… A leer libros
en mano y ratones enredándose por entre sus pies. Todos los niños y las niñas
en vez de brazos, tienen patitas. En los colegios solo hay ratones correteando
por los rincones. Los profes ya no saben qué hacer, algunos se sientan a leer y
otros echan a la basura a los ratones con gran premura.
Ratones de biblioteca, devoradores de libros y ladrones de
palabras. Rastreando las voces y las luces, sin que nadie los vea, trepan por
los tejados y comienzan su cosecha…
Las palabras se esconden en los rincones, trepan por las
estanterías de las bibliotecas, se cuelgan de las lámparas, suben por las
paredes. Pero… poco a poco, el suelo se cubre de sílabas sueltas. Las palabras
encierran tantos misterios como las bibliotecas que las custodian.
Por todo eso y por mucho más os queremos invitar a convertiros
en ratones y ratonas de biblioteca por un día, a disfrazaros, buscar, descifrar
pictogramas, ser pasajeros y pasajeras del tiempo para aventuraros en el
fantástico viaje de las bibliotecas. Las de ayer, las de hoy y las de mañana.
¡Cojan sus pasaportes y.. Pasen, vean, jueguen y lean!
Así dábamos comienzo el lunes 23 de octubre a las Jornadas de Puertas Abiertas en conmemoración del Día de la Biblioteca. Primero en Coto de Bornos, la biblioteca se desplazó al CEIP 'San Isidro Labrador' para realizar allí con los/as alumnos/as la primera de las dos partes de que se componía la actividad programada para la ocasión e ir luego a la biblioteca para realizar in situ la segunda parte. En este caso, también vinieron alumnos/as de infantil.
Y el martes 24 y miércoles 25 recibimos en la Casa Ordóñez (primero en la sala de Guadalinfo y después ya propiamente en la biblioteca) a los cursos de 3º y 4º de primaria de los colegios 'San Juan de Ribera' y 'San Fernando', de Bornos.
En la primera parte, les proyectamos un power point con varias diapositivas donde introducíamos al porqué de la celebración de esta efeméride, cómo surge, qué conmemora exactamente, desde cuándo se declaró, etc. y reflexionamos con ellos/as acerca de la importancia de las bibliotecas en la Historia de la Humanidad -con la ayuda de nuestro Libro Gigante-, en la actualidad e imaginamos cómo serían las bibliotecas en el futuro.
Y a partir de aquí empezamos a interactuar con los/as niños/as y conocer sus opiniones. Fue una charla muy interesante y obtuvimos conclusiones igualmente fructíferas.
Muchos/as habían trabajado ya en clase el origen del Día de la Biblioteca, pero para otros fue una información totalmente nueva. En cualquier caso, todos/as aprendieron la historia y supieron valorar la importancia de este día.
Y continuamos con la proyección, que ahora incluía tres pequeños cortometrajes.
Video tomado del canal de YouTube Cosquillas Tv.
Para verlo en máxima resolución, pincha aquí:
Extraído del canal de YouTube Happy Learning Español.
Accede a este enlace:
Este video pertenece al canal de YouTube Coningenio Innovación,
y puedes reproducirlo directamente desde su localización web
en este enlace:
Después hicimos un juego en el que dividimos a los/as niños/as en tres grupos identificando a cada uno/a de ellos/as con una pegatina en el pecho con una letra: una X verde, una Y azul y una Z naranja. Hicimos un conjuro mágico cerrando los ojos y pidiendo absoluta concentración para convertirlos en ratones y ratonas de biblioteca, les dimos un pasaporte (a modo de mini-libro) por cabeza para viajar en el tiempo y, en fila, cada uno/a con su equipo, fuimos a la biblioteca.
Allí, habíamos preparado, entre los dos bibliotecarios municipales, tres espacios para realizar una actividad relacionada con su ambientación en cada uno de ellos. Por eso lo de dividir a los/as alumnos/as en tres grupos, para que fueran pasando por cada una de las actividades de forma rotatoria. Primero, con todos/as a la vez, les presentamos los tres espacios: el de la Antigüedad (Egipto y la Biblioteca de Alejandría), el de la Edad Media (Biblioteca de libros de Caballerías de Cervantes) y el del Futuro (Imágenes de un mundo futurista del libro ¿Dónde está Wally ahora?).
En el espacio de la Antigüedad nos encontramos con un problema: alguien había dejado el día anterior en la biblioteca un libro en una mesa, en lugar de devolverlo al bibliotecario/a para que lo dejara en su lugar y, claro, como ocurre cada vez que pasa esto, los personajes del libro, en la clandestinidad de la noche, salen de él y hacen todo tipo de trastadas en la biblioteca.
Para colmo, esta vez, el libro que no habían devuelto era uno protagonizado por un ser muy especial: El ladrón de palabras. ¿Y qué hace cuando sale de su libro? Pues, lógicamente, lo que más le gusta: robar palabras... Encima no podía haber sido otro día, no, tuvo que ser justo el día en que habíamos expuesto los papiros de la Biblioteca de Alejandría que tenemos en la biblioteca para enseñárselos a los/as niños/as. Nos temimos lo peor al ver las letras sueltas por entre las mesas... Y cuando lo comprobamos... efectivamente, el ladrón de palabras había dejado en blanco todos los papiros...
Lógicamente, tras este estropicio, la primera actividad del espacio de la Antigüedad no podía ser otra que tratar de arreglarlo. ¿Cómo? Pues devolviendo sus palabras a los papiros. Pero no de cualquier forma. Ni con nuestro alfabeto. No. Tenía que hacerse con tinta y a pluma, como en la época y, por supuesto, usando los pictogramas de los jeroglíficos. Suerte que en las bibliotecas tenemos de todo y nos pudimos hacer con el libro Momias: guía del explorador, que incluye una plantilla con el equivalente de cada letra al signo egipcio.
En el segundo espacio, ambientado en el siglo XIV, les preguntamos a los/as niños/as sobre lo que sabían de la obra cumbre de Cervantes, Don Quijote de La Mancha; y les contamos que una de las peculiaridades, entre otras, que la hace una novela de caballería única es el recurso que usa en muchos de los diálogos de su protagonista y su escudero Sancho Panza: los refranes populares.
Todos/as conocían el pasaje en que el ingenioso hidalgo confunde a los molinos de viento con gigantes y se enfrenta a ellos. Tomando esa idea, les propusimos la actividad 2: con unos molinos de cartulina que les entregamos previamente y unas aspas que les dimos desordenadas y con mitades de diferentes refranes, tenían que reconstruirlos de tal forma que cada aspa encajara en su molino con su refrán completo. Y luego, con la ayuda del libro No juzgues a un libro por su cubierta: refranes y anti-refranes para toda ocasión, fuimos explicando el significado de cada uno de ellos, ejemplificando situaciones cotidianas en que podrían ser utilizados.
Cartelas tomadas de la exposición itinerante
'Refranes ilustrados en El Quijote' de la Red de
Bibliotecas Públicas de Castilla-La Mancha,
de la que también tomamos la idea de los molinos
con el material didáctico 'Los molinos del saber popular':
Tras la actividad de este segundo espacio todos/as los/as participantes pudieron hacerse una foto ataviados con la gorguera que realizó María, la bibliotecaria. He aquí un par de ejemplos:
Y, por último, viajamos al futuro buscando a Wally y a un montón de personajes y objetos galácticos que estaban repartidos en las páginas finales del libro ¿Dónde está Wally ahora?
Entregamos a cada uno/a una reproducción en blanco y negro de la ilustración del libro y el listado con las cosas que tenían que buscar y, para que les fuera más fácil, en el tablón del patio de la biblioteca, pusimos dos reproducciones ampliadas a todo color.
Aprovechamos esta actividad para hacerles una analogía de la caótica amalgama de personajes de la escena con la cantidad de información entremezclada que podemos encontrar hoy día en internet y lo importante que es tener nociones de ALFIN (Alfabetización Informacional), es decir, saber buscar adecuadamente y con las herramientas necesarias la información veraz y de fuentes fiables.
Conforme iban realizando cada actividad, les íbamos sellando la casilla correspondiente de su pasaporte con el sello de la biblioteca; para que se lo llevaran de recuerdo a casa.
Los/as niños/as se lo pasaron estupendamente y, a juzgar por el repaso final de todo lo que habíamos visto a lo largo de toda la actividad (con una hora y media por cada sesión), también aprendieron mucho.
Por eso, como colofón final, les hicimos entrega de un diploma que les acreditaba como ratones de biblioteca:
Fragmento (minuto 20:25) de la entrevista que Canal Sierra de Cádiz
hizo a la delegada de Cultura del Ayuntamiento de Bornos, María José Lugo:
El vídeo de esta entrevista más un resumen
gráfico de la actividad completa podéis consultarlo en
nuestro canal de YouTube, accediendo a este enlace:









































































































