El Carnaval,
sin duda, es una de las fiestas más destacadas de Bornos. Por eso, la
delegación de Turismo y Fiestas del ayuntamiento ha organizado la 'Exposición
de Carteles de Carnaval de Bornos y Disfraces' en la Sala de Exposiciones del
Castillo-Palacio de los Ribera, muy interesante y de la que hemos tomado muchos
de los datos (e imágenes) que incluimos en este post, además de otros
tomados de la propia selección bibliográfica de la Sección Local de nuestra
biblioteca.
Es muy curioso analizar cómo ha ido evolucionando la estética y composición
de los distintos carteles año tras año, en función de los cánones de cada
momento. Este último cartel, de Juan Peña, con el que se presentaba el carnaval
de 1987, encaja perfectamente en el "estilo ochentero", y bien podría
ser el cartel de una película del Almodóvar de la "movida madrileña".
Y es que aunque la mujer no siempre ha estado tan representada como hubiera debido en los carnavales, poco a poco, y gracias a iniciativas como el popular "Jueves de comadres" de Coto de Bornos, la presencia femenina se va haciendo notar como se merece en esta fiesta tan importante en el municipio.
Y es que aunque la mujer no siempre ha estado tan representada como hubiera debido en los carnavales, poco a poco, y gracias a iniciativas como el popular "Jueves de comadres" de Coto de Bornos, la presencia femenina se va haciendo notar como se merece en esta fiesta tan importante en el municipio.
El disfraz, elemento indisoluble del Carnaval, también merece un especial
apartado en esta exposición y muestra algunos de los "tipos" que
fueron premiados a lo largo de los años en los distintos concursos de
disfraces. Este año, el Concurso de Disfraces de Coto de Bornos se celebró el
pasado sábado 4 de marzo, junto con el Gran Pasacalles que inició su recorrido
en la Plaza Artesanía.
El cartel con que se presentaba el Carnaval de Bornos en 1997 mostraba una
de sus imágenes más emblemáticas: un pasacalles a ritmo de caja y bombo.
Así fue el pasacalles que representó en Coto de Bornos el CEIP 'San Isidro
Labrador' y la Escuela Municipal Infantil el pasado viernes 3 de marzo por la
mañana.
Y al día siguiente, el sábado 5, tuvo lugar el Gran Pasacalles, que inició
su recorrido desde la
Plaza de la Artesanía y fue amenizado por la charanga.
El concejal de fiestas y deportes y segundo teniente de alcalde, Jesús
Sánchez Castro, disfrutó
como uno más de la fiesta.
Entre los libros de la biblioteca se
encuentra este:
Cuentos de
Carnaval.
Si viajamos
a sus orígenes más remotos, encontraremos similitudes con las fiestas romanas
paganas dedicadas al dios del vino (Baco) y al de los pastores y rebaños (el
dios Pan, con aspecto de fauno).
Incluso, más
atrás, en Egipto, con las celebradas en honor del buey Apis. Y es que algunos
historiadores piensan que el origen del Carnaval se encuentra hace más de 5000
años, en las culturas egipcia y sumeria. Después de los romanos, esta costumbre
se difundiría por toda Europa y América a través de los navegantes españoles y
portugueses.
Todas ellas tenían un factor común: el predominio del desenfreno y los
excesos; añadiendo, además, la tradición de disfrazarse.
Este año el cartel está dedicado al hermanamiento de Bornos con el
municipio catalán
de St. Celoni, oficializado con la aprobación en pleno municipal el
año pasado y
con un cartel que se ha instalado en una de las entradas del pueblo
(foto de abajo), pero que viene gestándose desde 2009.
Y es que a este municipio de Barcelona, desde los años 50, por motivos de
trabajo, emigraron multitud de bornenses/as que actualmente están allí
instalados/as.
Se han creado, así, entre ambos fuertes vínculos de solidaridad y amistad.
La intención de este protocolo de hermanamiento es la de reforzar, promover
y favorecer
la amistad entre los habitantes de las dos localidades.
Prueba de ello es la asociación que existe actualmente en Sant Celoni
"Bornichos(/as) en Cataluña".
Etimológicamente,
'carnaval' deriva del latín carnem levare, es decir, 'quitar la carne',
aludiendo al levantamiento de la prohibición religiosa de comer carne durante
la Cuaresma. Hoy día, se mantiene su comienzo el domingo antes del Miércoles de
Ceniza y termina el Domingo de Pascua (en Bornos, se llama 'Domingo de
Piñata').
En 1523, Carlos I prohibió las máscaras alegando que
ocultaban la identidad de los individuos. Décadas más tarde, con Felipe IV, se
reinstauró la costumbre de disfrazarse pero volvería a prohibirse más adelante.
Libro de la editorial Quorum
editores
Relatos de Don
Carnal: 12 historias de Carnaval,
incluido en la selección
bibliográfica de nuestra biblioteca.
Avanzando hasta después de la guerra civil española,
la tradición solo sobrevivió en algunos lugares como Cádiz y zonas de su provincia
como Trebujena y, claro, Bornos.
En Cádiz fue donde encontró su mayor auge desde que en
el siglo XVI su puerto se convirtiera en uno de los más importantes del Imperio
español. Su fluido y amplio comercio facilitó la importación de peculiaridades
venidas, por ejemplo, de Venecia.
De Cádiz pasó a Bornos, donde también tomó gran
arraigo.
Portada del libro El Carnaval de Cádiz.
Origen y evolución: siglos XVI-XIX, disponible
en nuestra biblioteca.
Una de las
reseñas más características del Carnaval de Bornos son sus pasacalles, desfile
de las chirigotas por las plazas y calles del pueblo. Al grito de '¡tipo tipo!'
sus componentes se meten en el papel del personaje al que representan. Existen
dos tipos de máscaras: el antifaz, que cubre sólo los ojos y la carátula, que
esconde el rostro completo.
En Bornos los disfraces siempre son caseros y cambian
de un año para otro.
Es difícil hablar con exactitud de los orígenes y
evolución del Carnaval bornicho por la quema del Archivo del ayuntamiento tras
el levantamiento del pueblo contra el gobierno en 1879.
El documento más fehaciente son los cuadernos de
coplas de 'Pepito el de Elisa', referente carnavalero local. Sus letras decían
tanto lo que se podía decir como lo que no, durante la dictadura franquista.
Coplas como 'Vino a Bornos un portugués' cuentan ya con más de cien años.
Monográfico de la biblioteca sobre el Carnaval de Bornos:
Bornos, un carnaval pazante (VVAA), en el que se rastrea más
sobre los orígenes del Carnaval en
Bornos. El alcalde, Hugo Palomares,
es autor de uno de sus capítulos y
en él habla de la ponencia de Jorge Garrido
en el VI Congreso del Carnaval 'El
Carnaval en Bornos: Crónicas para la historia
de un pueblo', y del artículo 'Carnaval
en la provincia de Cádiz', de Alberto Ramos Santana,
publicado en la revista Demófilo.
Los componentes de las murgas
(agrupaciones carnavalescas con bombo y caja y dirigida
por el 'maestro murga') eran gente
del pueblo, jornaleros del campo, albañiles, cerrajeros... que compaginaban su
trabajo con aprenderse las letras de las coplas (denominadas 'tonás').
Ser murguista no estaba bien visto
en la sociedad de la época, seguramente por la moral católica, si bien
la gente del pueblo después se
divertía con ellas y sus coplas.
Al principio solo eran músicas
facilonas y pegadizas, con un elemento característico: el 'tururú tururú
tururú', una toná que llevaban las murgas cada año.
La persistencia
de los/as bornenses consiguió que el carnaval no desapareciera a pesar de las
prohibiciones de Franco. Cuentan los/as más mayores que la cárcel era un
continuo entrar y salir de detenidos por el régimen: los que iban siendo
liberados se volvían a disfrazar y se les volvía a encarcelar y así
sucesivamente.
Más por evitar este descalabro que por otra cosa,
finalmente el Gobernador Civil concedió a Bornos la libertad para celebrar la
fiesta pero siempre y cuando no se fuera disfrazado con la cara tapada y las
letras de las coplas, por supuesto, pasaran el filtro de la censura.
El Carnaval secuestrado o Historia del Carnaval
es un libro de la biblioteca que recoge
muchos más datos acerca de este tema, y que abre con este prólogo que
fue publicado en El comercio, en 1859, con el título de "Un
sueño de Carnaval":
Bien me burlé y reí, repuso el Carnaval,
de los esbirros en aquella época de fanatismo:
entonces, si bien no hubo bailes públicos,
los particulares estaban más animados,
y la misma prohibición avivaba más el deseo y la
afición a las máscaras,
que en comparsa, corrían por las calles, cubriendo su
disfraz
y huyendo de la persecución de los alguaciles de la
época.
Este año
2017 se cumplen precisamente 80 años de la prohibición del Carnaval en Bornos.
Porque, a pesar de su posterior disolución, sí que la hubo; y sí que hubieron
también asesinados. Hay quien afirma que todos los componentes de la murga
'Churringui', los que cantaban la copla del lagarto fascista, fueron asesinados.
Un duro escarmiento que no paralizó el carnaval en los
años de posguerra, pero sí que lo hirió gravemente.
El resultado fueron letras mucho más ligeras y que no
nombraban ni al régimen ni a sus autoridades, que tenían que ser llevadas
previamente al Juez de Paz, basadas sobre todo en las pequeñas cotidianidades
del día a día.
Pero muchos murguistas se jugaban el cuello, sorteando
a las fuerzas de seguridad, a los chivatos y a los 'pazantes', y cantaban sus
letras censuradas.
Entre finales de los años 50 y principios de los 60,
se inscribe esta copla titulada "Salí al campo" de la chirigota de
Pepe Conde, que ya sí atisba un tono algo más sarcástico:
Salí al campo
muy bien tempranito
con las jaulas
dispuesto a cazar.
Vaya una
mañanita,
¡qué de cosas
tan raras!
Yo pensé que
soñaba
como en los
cuentos de Ali Babá.
Cogí un
jilguero con cara de tonto
y cantando
exactamente igual
que José Luis
al cantar
cuando hace uh,
uh, uh... y pan, pan, pan.
He cazado
también un chorlito
con patas
rayadas y negras las alas.
Si lo vieran
con ese plumaje,
son los
concejales cuando van de gala.
La cigüeña trae
a los niños,
ha caído, ya no
va a por más;
y he tenido en
mis manos cogido
sin defensa y
sin poder volar
ese pajarraco
que al obrero siempre trata
siempre trata
de robar.
Destacan
también algunas letras, a ritmo de tanguillo de Cádiz, sobre la emigración a
consecuencia de la mecanización del campo y su consecuente sobrante de mano de
obra, como esta de Pepito el de Elisa:
Para Alemania
zumbando
se van de
España miles de obreros
porque se
encuentran parados
y este problema
es muy serio.
En particular
Andalucía
el problema
está fatal,
sus campos
elaboran con cuatro gatos,
máquinas y
tractores
nos traen a
todos desconcertados.
Existe un gran sobrante
de personal,
más millones al
patrón y punto final.
Gracias a
nuestro Estado
que ha abierto
fronteras
para ir a esas
naciones
a ganar las
pesetas.
El Plan de
Desarrollo
como al
extranjero obligando,
España al señor
don Dinero.
Siendo estas
leyes impuestas
tendremos la
salvación
y entonces no
emigraremos
de nuestra
doble nación.
Entre tanto
este problema,
no de su gran
resultado,
tendremos que
estar esperando
o
reteaguardando...
O coger las
maletas
y para Alemania
salir zumbando...
Y es que
Pepito el de Elisa (José Girón Soto, nacido en 1896, y al que se le dedica una
plaza de Bornos) fue uno de los autores más importantes del carnaval.
Don Laureano recuerda una anécdota sobre él y sobre
una de sus letras más polémicas: "anda, hombre, estate callado que no cago
duro desde el año 36 en el que escribió una copla del lagarto fascista".
Dicha copla rezaba así:
Un lagarto
fascista, terrible fiera,
está minando él
a España
para
convertirla en calavera.
Este lagarto
horrible y repugnante
son las
derechas fascistas,
tiranas y
dictatoriales.
No consentid,
españoles, que llegue el día
que gobierne el
monstruo de la tiranía.
Cualquier
gobierno que hubiera
será más
humilde,
pero no un
Carmona, Hitler o Mussolini.
Estos tres
negros de Europa:
Portugal, Alemania,
Italia,
que tienen a
las naciones
completamente
esclavizadas.
Muera el
lagarto fascista
en plena
revolución,
que no queremos
que gobierne
aquí ese bicho
en la nación.
El Carnaval de Bornos es una fiesta del pueblo y para
el pueblo. Las plazas y bares de Bornos se llenan de 'tablaos' donde se canta y
se celebran diferentes actos organizados por asociaciones de vecinos y peñas
culturales.
Las agrupaciones empiezan sus ensayos desde el mes de
octubre, guardando celosamente, eso sí, su repertorio hasta su presentación en
público. Esta presentación suele ser una semana antes del comienzo oficial del
Carnaval, coincidiendo con 'la morcillá', otra costumbre genuinamente
bornense.
Resumiendo, y tomando las palabras que la Peña
Carnavalesca de Bornos incluye en el programa de mano de este año:
Otro año más (...) queremos animaros
a todos(/as) a seguir dando sentido a esta Nuestra Fiesta. Rebusquemos en los
viejos baúles y saquemos nuestras mejores galas de creatividad, originalidad y
buen humor (...)
Es una buena ocasión para ensalzar
las virtudes de nuestra gente, nuestras calles, nuestros monumentos y nuestros
paisajes; para piropear a nuestras mujeres y para acordarnos de los que se
volcaron con nuestro pueblo y demostrarles nuestro reconocimiento y admiración,
Y ¿por qué no? aprovechemos también para desahogarnos, criticar y señalar las
injusticias. El Carnaval siempre fue altavoz de libertad; pero hay que hacerlo
con ingenio, ironía y doble sentido y por supuesto desde el respeto y la
consideración y descartando totalmente la burla cruel (...)
Esta es la selección completa de libros relacionados
con el Carnaval que tenemos en nuestro punto de interés temático.
Desde la biblioteca queríamos, pues, sumarnos al
Carnaval de Bornos y, en colaboración con la Ludoteca Municipal 'Arcoiris' y su
monitoria Eli, realizamos en la biblioteca un taller de máscaras y antifaces
carnavaleros. El resultado fue muy positivo y los/as niños/as se lo pasaron muy
bien y aprendieron muchas cosas sobre esta tradición que, como en Bornos, se
celebra también en Coto de Bornos.
Aquí os dejamos varias imágenes de cómo fue:
Lo primero que hicimos fue decorar la biblioteca
para la ocasión.
Para ello, usamos otros dos de los elementos más simbólicos
del Carnaval de Bornos, además de imprimir
un cartel con su anagrama: las serpentinas y el confeti.
Los pegamos del techo y los pegamos por la pared.
Luego, tuvimos listo todo el material necesario
para la creación de las máscaras: plantillas de distintos
personajes, gomillas, rotuladores y colores, tijeras,
barras de pegamento, cartulinas...
Luego, cuando llegó Eli, la monitora responsable de la
Ludoteca Municipal de Coto de Bornos 'Arcoiris'
con los/as pequeños/as,
dividimos a los/as niños/as en dos grupos, por edades.
Y, sin más, nos pusimos manos a la obra.
como eran muchos/as, requerimos también de la
ayuda de alguna de las madres para elaborar las caretas.
Se lo pasaron en grande y aprendieron muchas cosas sobre
el Carnaval de Bornos: desde cuándo se celebra, qué tipo de
agrupaciones hay, cuál es la intención del disfraz (del tipo), etc.
Y para despedirnos y dar por terminado el taller,
nos hicimos estas fotos con los dos grupos:
el de los/as más pequeños/as y el de los/as mayores.
En el centro, Eli; y alrededor de ella,
todos/as los/as niños/as participantes y sus máscaras.






























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