lunes, 6 de marzo de 2017

Carnaval de Bornos. Reseña histórica, selección bibliográfica y taller de máscaras en la biblioteca.

El Carnaval, sin duda, es una de las fiestas más destacadas de Bornos. Por eso, la delegación de Turismo y Fiestas del ayuntamiento ha organizado la 'Exposición de Carteles de Carnaval de Bornos y Disfraces' en la Sala de Exposiciones del Castillo-Palacio de los Ribera, muy interesante y de la que hemos tomado muchos de los datos (e imágenes) que incluimos en este post, además de otros tomados de la propia selección bibliográfica de la Sección Local de nuestra biblioteca.


Es muy curioso analizar cómo ha ido evolucionando la estética y composición de los distintos carteles año tras año, en función de los cánones de cada momento. Este último cartel, de Juan Peña, con el que se presentaba el carnaval de 1987, encaja perfectamente en el "estilo ochentero", y bien podría ser el cartel de una película del Almodóvar de la "movida madrileña".
Y es que aunque la mujer no siempre ha estado tan representada como hubiera debido en los carnavales, poco a poco, y gracias a iniciativas como el popular "Jueves de comadres" de Coto de Bornos, la presencia femenina se va haciendo notar como se merece en esta fiesta tan importante en el municipio.

El disfraz, elemento indisoluble del Carnaval, también merece un especial apartado en esta exposición y muestra algunos de los "tipos" que fueron premiados a lo largo de los años en los distintos concursos de disfraces. Este año, el Concurso de Disfraces de Coto de Bornos se celebró el pasado sábado 4 de marzo, junto con el Gran Pasacalles que inició su recorrido en la Plaza Artesanía.

El cartel con que se presentaba el Carnaval de Bornos en 1997 mostraba una de sus imágenes más emblemáticas: un pasacalles a ritmo de caja y bombo.

Así fue el pasacalles que representó en Coto de Bornos el CEIP 'San Isidro Labrador' y la Escuela Municipal Infantil el pasado viernes 3 de marzo por la mañana.

Y al día siguiente, el sábado 5, tuvo lugar el Gran Pasacalles, que inició su recorrido desde la
Plaza de la Artesanía y fue amenizado por la charanga.

El concejal de fiestas y deportes y segundo teniente de alcalde, Jesús Sánchez Castro, disfrutó
como uno más de la fiesta.

Entre los libros de la biblioteca se encuentra este:
Cuentos de Carnaval.

Si viajamos a sus orígenes más remotos, encontraremos similitudes con las fiestas romanas paganas dedicadas al dios del vino (Baco) y al de los pastores y rebaños (el dios Pan, con aspecto de fauno). 
Incluso, más atrás, en Egipto, con las celebradas en honor del buey Apis. Y es que algunos historiadores piensan que el origen del Carnaval se encuentra hace más de 5000 años, en las culturas egipcia y sumeria. Después de los romanos, esta costumbre se difundiría por toda Europa y América a través de los navegantes españoles y portugueses.
Todas ellas tenían un factor común: el predominio del desenfreno y los excesos; añadiendo, además, la tradición de disfrazarse.

Este año el cartel está dedicado al hermanamiento de Bornos con el municipio catalán
de St. Celoni, oficializado  con la aprobación en pleno municipal el año pasado y
con un cartel que se ha instalado en una de las entradas del pueblo
(foto de abajo), pero que viene gestándose desde 2009.
Y es que a este municipio de Barcelona, desde los años 50, por motivos de
trabajo, emigraron multitud de bornenses/as que actualmente están allí instalados/as.
Se han creado, así, entre ambos fuertes vínculos de solidaridad y amistad.
La intención de este protocolo de hermanamiento es la de reforzar, promover y favorecer
la amistad entre los habitantes de las dos localidades.
Prueba de ello es la asociación que existe actualmente en Sant Celoni "Bornichos(/as) en Cataluña".



Etimológicamente, 'carnaval' deriva del latín carnem levare, es decir, 'quitar la carne', aludiendo al levantamiento de la prohibición religiosa de comer carne durante la Cuaresma. Hoy día, se mantiene su comienzo el domingo antes del Miércoles de Ceniza y termina el Domingo de Pascua (en Bornos, se llama 'Domingo de Piñata').
En 1523, Carlos I prohibió las máscaras alegando que ocultaban la identidad de los individuos. Décadas más tarde, con Felipe IV, se reinstauró la costumbre de disfrazarse pero volvería a prohibirse más adelante.


Libro de la editorial Quorum editores
Relatos de Don Carnal: 12 historias de Carnaval,
incluido en la selección bibliográfica de nuestra biblioteca.

Avanzando hasta después de la guerra civil española, la tradición solo sobrevivió en algunos lugares como Cádiz y zonas de su provincia como Trebujena y, claro, Bornos.
En Cádiz fue donde encontró su mayor auge desde que en el siglo XVI su puerto se convirtiera en uno de los más importantes del Imperio español. Su fluido y amplio comercio facilitó la importación de peculiaridades venidas, por ejemplo, de Venecia.
De Cádiz pasó a Bornos, donde también tomó gran arraigo.

Portada del libro El Carnaval de Cádiz.
Origen y evolución: siglos XVI-XIX, disponible
en nuestra biblioteca.

Una de las reseñas más características del Carnaval de Bornos son sus pasacalles, desfile de las chirigotas por las plazas y calles del pueblo. Al grito de '¡tipo tipo!' sus componentes se meten en el papel del personaje al que representan. Existen dos tipos de máscaras: el antifaz, que cubre sólo los ojos y la carátula, que esconde el rostro completo. 
En Bornos los disfraces siempre son caseros y cambian de un año para otro. 
Es difícil hablar con exactitud de los orígenes y evolución del Carnaval bornicho por la quema del Archivo del ayuntamiento tras el levantamiento del pueblo contra el gobierno en 1879.
El documento más fehaciente son los cuadernos de coplas de 'Pepito el de Elisa', referente carnavalero local. Sus letras decían tanto lo que se podía decir como lo que no, durante la dictadura franquista. Coplas como 'Vino a Bornos un portugués' cuentan ya con más de cien años.

Monográfico de la biblioteca sobre el Carnaval de Bornos:
Bornos, un carnaval pazante (VVAA), en el que se rastrea más
sobre los orígenes del Carnaval en Bornos. El alcalde, Hugo Palomares,
es autor de uno de sus capítulos y en él habla de la ponencia de Jorge Garrido
en el VI Congreso del Carnaval 'El Carnaval en Bornos: Crónicas para la historia
de un pueblo', y del artículo 'Carnaval en la provincia de Cádiz', de Alberto Ramos Santana,
publicado en la revista Demófilo.
Los componentes de las murgas (agrupaciones carnavalescas con bombo y caja y dirigida
por el 'maestro murga') eran gente del pueblo, jornaleros del campo, albañiles, cerrajeros... que compaginaban su trabajo con aprenderse las letras de las coplas (denominadas 'tonás').
Ser murguista no estaba bien visto en la sociedad de la época, seguramente por la moral católica, si bien
la gente del pueblo después se divertía con ellas y sus coplas.
Al principio solo eran músicas facilonas y pegadizas, con un elemento característico: el 'tururú tururú tururú', una toná que llevaban las murgas cada año.

La persistencia de los/as bornenses consiguió que el carnaval no desapareciera a pesar de las prohibiciones de Franco. Cuentan los/as más mayores que la cárcel era un continuo entrar y salir de detenidos por el régimen: los que iban siendo liberados se volvían a disfrazar y se les volvía a encarcelar y así sucesivamente.
Más por evitar este descalabro que por otra cosa, finalmente el Gobernador Civil concedió a Bornos la libertad para celebrar la fiesta pero siempre y cuando no se fuera disfrazado con la cara tapada y las letras de las coplas, por supuesto, pasaran el filtro de la censura.

El Carnaval secuestrado o Historia del Carnaval
es un libro de la biblioteca que recoge 
muchos más datos acerca de este tema, y que abre con este prólogo que
fue publicado en El comercio, en 1859, con el título de "Un sueño de Carnaval":

Bien me burlé y reí, repuso el Carnaval,
de los esbirros en aquella época de fanatismo:
entonces, si bien no hubo bailes públicos,
los particulares estaban más animados,
y la misma prohibición avivaba más el deseo y la afición a las máscaras,
que en comparsa, corrían por las calles, cubriendo su disfraz
y huyendo de la persecución de los alguaciles de la época.

Este año 2017 se cumplen precisamente 80 años de la prohibición del Carnaval en Bornos. Porque, a pesar de su posterior disolución, sí que la hubo; y sí que hubieron también asesinados. Hay quien afirma que todos los componentes de la murga 'Churringui', los que cantaban la copla del lagarto fascista, fueron asesinados.
Un duro escarmiento que no paralizó el carnaval en los años de posguerra, pero sí que lo hirió gravemente.
El resultado fueron letras mucho más ligeras y que no nombraban ni al régimen ni a sus autoridades, que tenían que ser llevadas previamente al Juez de Paz, basadas sobre todo en las pequeñas cotidianidades del día a día. 
Pero muchos murguistas se jugaban el cuello, sorteando a las fuerzas de seguridad, a los chivatos y a los 'pazantes', y cantaban sus letras censuradas.
Entre finales de los años 50 y principios de los 60, se inscribe esta copla titulada "Salí al campo" de la chirigota de Pepe Conde, que ya sí atisba un tono algo más sarcástico:

Salí al campo muy bien tempranito
con las jaulas dispuesto a cazar.
Vaya una mañanita,
¡qué de cosas tan raras!
Yo pensé que soñaba
como en los cuentos de Ali Babá.
Cogí un jilguero con cara de tonto
y cantando exactamente igual
que José Luis al cantar
cuando hace uh, uh, uh... y pan, pan, pan.
He cazado también un chorlito
con patas rayadas y negras las alas.
Si lo vieran con ese plumaje,
son los concejales cuando van de gala.
La cigüeña trae a los niños,
ha caído, ya no va a por más; 
y he tenido en mis manos cogido
sin defensa y sin poder volar
ese pajarraco que al obrero siempre trata 
siempre trata de robar.

Anagrama del Carnaval de Bornos 2017.

Destacan también algunas letras, a ritmo de tanguillo de Cádiz, sobre la emigración a consecuencia de la mecanización del campo y su consecuente sobrante de mano de obra, como esta de Pepito el de Elisa:

Para Alemania zumbando 
se van de España miles de obreros
porque se encuentran parados
y este problema es muy serio.
En particular Andalucía
el problema está fatal,
sus campos elaboran con cuatro gatos,
máquinas y tractores
nos traen a todos desconcertados.
Existe un gran sobrante de personal,
más millones al patrón y punto final.
Gracias a nuestro Estado
que ha abierto fronteras
para ir a esas naciones
a ganar las pesetas.
El Plan de Desarrollo
como al extranjero obligando,
España al señor don Dinero.
Siendo estas leyes impuestas
tendremos la salvación
y entonces no emigraremos
de nuestra doble nación.
Entre tanto este problema, 
no de su gran resultado,
tendremos que estar esperando
o reteaguardando...
O coger las maletas
y para Alemania salir zumbando...

Y es que Pepito el de Elisa (José Girón Soto, nacido en 1896, y al que se le dedica una plaza de Bornos) fue uno de los autores más importantes del carnaval.
Don Laureano recuerda una anécdota sobre él y sobre una de sus letras más polémicas: "anda, hombre, estate callado que no cago duro desde el año 36 en el que escribió una copla del lagarto fascista".
Dicha copla rezaba así:

Un lagarto fascista, terrible fiera,
está minando él a España
para convertirla en calavera.
Este lagarto horrible y repugnante
son las derechas fascistas,
tiranas y dictatoriales.
No consentid, españoles, que llegue el día
que gobierne el monstruo de la tiranía.
Cualquier gobierno que hubiera
será más humilde,
pero no un Carmona, Hitler o Mussolini.
Estos tres negros de Europa:
Portugal, Alemania, Italia,
que tienen a las naciones
completamente esclavizadas.
Muera el lagarto fascista
en plena revolución,
que no queremos que gobierne
aquí ese bicho en la nación.

El Carnaval de Bornos es una fiesta del pueblo y para el pueblo. Las plazas y bares de Bornos se llenan de 'tablaos' donde se canta y se celebran diferentes actos organizados por asociaciones de vecinos y peñas culturales.
Las agrupaciones empiezan sus ensayos desde el mes de octubre, guardando celosamente, eso sí, su repertorio hasta su presentación en público. Esta presentación suele ser una semana antes del comienzo oficial del Carnaval, coincidiendo con 'la morcillá', otra costumbre genuinamente bornense. 
Resumiendo, y tomando las palabras que la Peña Carnavalesca de Bornos incluye en el programa de mano de este año:

Otro año más (...) queremos animaros a todos(/as) a seguir dando sentido a esta Nuestra Fiesta. Rebusquemos en los viejos baúles y saquemos nuestras mejores galas de creatividad, originalidad y buen humor (...)

Es una buena ocasión para ensalzar las virtudes de nuestra gente, nuestras calles, nuestros monumentos y nuestros paisajes; para piropear a nuestras mujeres y para acordarnos de los que se volcaron con nuestro pueblo y demostrarles nuestro reconocimiento y admiración, Y ¿por qué no? aprovechemos también para desahogarnos, criticar y señalar las injusticias. El Carnaval siempre fue altavoz de libertad; pero hay que hacerlo con ingenio, ironía y doble sentido y por supuesto desde el respeto y la consideración y descartando totalmente la burla cruel (...)

Esta es la selección completa de libros relacionados 
con el Carnaval que tenemos en nuestro punto de interés temático.

Desde la biblioteca queríamos, pues, sumarnos al Carnaval de Bornos y, en colaboración con la Ludoteca Municipal 'Arcoiris' y su monitoria Eli, realizamos en la biblioteca un taller de máscaras y antifaces carnavaleros. El resultado fue muy positivo y los/as niños/as se lo pasaron muy bien y aprendieron muchas cosas sobre esta tradición que, como en Bornos, se celebra también en Coto de Bornos.
Aquí os dejamos varias imágenes de cómo fue:
Lo primero que hicimos fue decorar la biblioteca
para la ocasión.
Para ello, usamos otros dos de los elementos más simbólicos
del Carnaval de Bornos, además de imprimir
un cartel con su anagrama: las serpentinas y el confeti.
Los pegamos del techo y los pegamos por la pared.
Luego, tuvimos listo todo el material necesario
para la creación de las máscaras: plantillas de distintos
personajes, gomillas, rotuladores y colores, tijeras,
barras de pegamento, cartulinas...

Luego, cuando llegó Eli, la monitora responsable de la 
Ludoteca Municipal de Coto de Bornos 'Arcoiris'
con los/as pequeños/as,
dividimos a los/as niños/as en dos grupos, por edades.
Y, sin más, nos pusimos manos a la obra.
como eran muchos/as, requerimos también de la 
ayuda de alguna de las madres para elaborar las caretas.
Se lo pasaron en grande y aprendieron muchas cosas sobre
el Carnaval de Bornos: desde cuándo se celebra, qué tipo de 
agrupaciones hay, cuál es la intención del disfraz (del tipo), etc.

Y para despedirnos y dar por terminado el taller, 
nos hicimos estas fotos con los dos grupos:
el de los/as más pequeños/as y el de los/as mayores.
En el centro, Eli; y alrededor de ella, 
todos/as los/as niños/as participantes y sus máscaras.







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