viernes, 23 de diciembre de 2016

Lectura Teatralizada "Cuento de Navidad en Coto de Bornos" en la Biblioteca Municipal.


El pasado miércoles compartimos una tarde muy especial en la biblioteca, clausurando así la programación especial de actividades que habíamos diseñado con motivo de la navidad y complementando las que el ayuntamiento ha preparado en colaboración con las asociaciones de Coto.
Esta clausura, finalmente, fue el miércoles aunque en principio estaba anunciada para el jueves 22. Acordamos adelantarla un día para que no coincidiera con la fiesta navideña infantil que se celebró ayer por la tarde en el patio del C.E.I.P. 'San Isidro Labrador'.
Preparamos la biblioteca especialmente para la ocasión, con decoración navideña y el 'estrado' para la actividad estrella de la tarde: la "Lectura teatralizada del Cuento de Navidad en Coto de Bornos".




Neiva, Lucía, Carlos, Sergio y Andrea fueron los/as encargados/as de ambientar esta narración que se desarrolla en nuestra localidad, Coto de Bornos. Y, concretamente, también, en nuestra biblioteca.
La redacción del texto final corrió a cuenta del bibliotecario pero para conseguirla, fueron imprescindibles las aportaciones de sus participantes. Las semanas previas estuvimos desarrollando en la biblioteca varias actividades y dinámicas de grupo en las que pretendíamos recoger ideas sobre los personajes, la trama, los escenarios, etc. de la historia partiendo de la selección bibliográfica con temática de navidad especialmente preparada para la ocasión.
El resultado final lo pudimos disfrutar de boca de sus creadores/as, cada uno/a de ellos/as interpretando a un personaje distinto: la narradora, Catalina, Zepo Rete...






Puedes ver el video completo en nuestro canal de YouTube
Biblioteca Municipal Coto de Bornos 'San Isidro Labrador' :


Después, realizamos la entrega de diplomas a todos/as los/as participantes y los premios a los/as ganadores/as del Concurso de marca-páginas y postales navideñas.


Estos fueron los trabajos premiados en sus dos categorías, infantil y juvenil:


Y estos todos los que participaron:


A continuación, para terminar, os dejamos el texto íntegro del "Cuento de Navidad en Coto de Bornos": 



NARRADOR: Muchos meses de diciembre atrás, en el Cole San Isidro, los profes encargaron a sus alumnos y alumnas escribir un cuento de navidad. A Catalina no le apetecía nada. Sus padres estaban muy tristes porque habían perdido el trabajo y no iban a poder cenar más que un plato de arroz en Nochebuena; ella llevaba dos días sin hablarse con su hermano y en los informativos solo se hablaba de guerras y malas noticias.

CATALINA: ¡A la porra con la navidad! ¡Escribiré un cuento de terror!

NARRADOR: Catalina estaba tan inspirada que empezó a escribir por la tarde y continuó hasta bien entrada la noche cuando, de repente… ¡zas! ¡La luz se apagó!

CATALINA: ¿Y ahora, qué ha pasado? ¡Mamá! ¿Por qué has apagado la luz? ¡Quiero seguir escribiendo!

NARRADOR: La mamá de Catalina, muy triste, le explicó a su hija que la luz no se había apagado, que la habían cortado. Catalina no lo entendió muy bien pero sólo sabía que a oscuras difícilmente iba a poder terminar su cuento de miedo.

CATALINA: ¡Qué rabia! ¡Todo me sale mal!

NARRADOR: Y de la rabia pasó al llanto. Lloró y lloró hasta que salida de la nada, venida de ningún lugar, apareció en su habitación una pequeña luz flotando en el aire y haciendo divertidos círculos. La niña secó sus lágrimas, emocionada.

CATALINA: ¿Será un ángel? ¿un duende? ¿un hada? O mejor… ¿será una estrella mágica?

NARRADOR: Pero la pequeña luz no era nada de eso. Era una simple y vulgar luciérnaga.




CATALINA: ¡¡Arrgg!! ¡¡Maldito bicho!! ¡¡Fuera de aquí!!

NARRADOR: Pero la luciérnaga no parecía dispuesta a marcharse. Tan insistente fue que finalmente consiguió que Catalina la siguiera hasta donde le indicó. El sitio era conocido para Catalina, pues más de una tarde había estado allí mirando libros, jugando en el ordenador o haciendo alguna manualidad. ¡Era la biblioteca de Coto de Bornos! Pero… ¿para qué querría la luciérnaga llevar a Catalina a la biblioteca? Más extrañada quedó Catalina cuando vio que, a esas horas de la noche, la puerta de la biblioteca estaba abierta; así que no lo dudó y se decidió a entrar…

CATALINA: ¿Hola? ¿Hay alguien?

NARRADOR: Preguntó Catalina con sigilo, mientras se adentraba lentamente en el interior de la bilioteca.

ZEPO RETE: ¿Quién eres tú? ¿Qué haces aquí?

NARRADOR: Zepo Rete era un niño, como Catalina; pero llevaba una alta cresta en la cabeza y todo el cuerpo lleno de tatuajes. Estaba sentado en el suelo de la biblioteca alrededor de un montón de libros.

CATALINA: Hola, me llamo Catalina. Esa luciérnaga que revolotea por el aire me ha traído hasta aquí. ¿Estás leyendo?

NARRADOR: En ese momento Catalina se dio cuenta de que todos los libros que estaban junto a Zepo Rete tenían todas sus páginas en blanco. En ellos no había ni una sola palabra.

ZEPO RETE: Más o menos, los estoy vaciando con un aspira-palabras que he inventado yo mismo.

CATALINA: ¿Aspirando? ¿Los libros? ¿Y eso para qué?

ZEPO RETE: Porque me he enterado de que los libros hacen a las personas mucho más listas. Así que aspiro sus palabras, luego me hago un zumo con ellas, en un exprimidor especial que también he fabricado yo, y me las bebo…

CATALINA: ¿Y? ¿Eres ahora más listo?

ZEPO RETE: Pues… Creo que no…

NARRADOR: La luciérnaga, que había estado todo el rato paseándose por entre las estanterías de libros de la biblioteca, se dirigió como una flecha hacia unos de los brazos de Zepo Rete y lo iluminó para llamar la atención de Catalina.

CATALINA: ¿Y esos tatuajes que tienes en el brazo, Zepo Rete?

ZEPO RETE: Empezaron a salirme desde que empecé a beber zumos de palabras.

NARRADOR: Fue entonces cuando Catalina entendió lo que la luciérnaga trataba de decirle.

CATALINA: Espera, Zepo Rete, creo que los tatuajes que tienes en la piel son las palabras que aspiraste de los libros. Y en esas palabras están sus historias… ¡Claro! ¡Como mi cuento de terror! ¡Solo me faltaba el final para acabarlo!

ZEPO RETE: No entiendo… ¿Qué quieres decir? ¿Qué en mis brazos hay historias?

CATALINA: ¡¡Eso es!! Y justo esa que te está alumbrando la luciérnaga debe ser muy importante… ¿Me dejas leerla?

ZEPO RETE: Bueno… pero… ¿me va a doler?

CATALINA: No, Zepo Rete, claro que no. Para poder descubrir las historias que cuentan los libros no hay que hacer zumos con sus palabras… ¡hay que leerlos!

ZEPO RETE: Venga, vale, pues léelo…

CUENTO:

De entre todas las estrellas que brillan en el cielo, siempre ha existido una más brillante y bella que las demás. Todos los planetas y el resto de estrellas la contemplaban con admiración y se preguntaban qué importante misión debía cumplir una estrella tan grandiosa.

Lo mismo se preguntaba la propia estrella, consciente de su incomparable belleza.

Las dudas se acabaron cuando un grupo de mensajeros reales llegaron en busca de la gran estrella:

-Corre. Ha llegado el momento. Nos envían para encomendarte la misión más importante de todas en navidad…

ZEPO RETE: ¡¡Yo lo sé!! ¡¡Yo lo sé!! ¡¡La misión más importante de la navidad es pedir regalos a los Reyes Magos!!

CATALINA: Mmmm… Puede ser, pero… ¿seguimos leyendo para ver qué ocurrió entonces?

ZEPO RETE: Sí, sí, claro.

CUENTO:

-¡Tú serás la encargada de iluminar el portal de Belén para recibir el nacimiento del niño Jesús! –le comunicaron los mensajeros reales a la gran estrella.

Ella, llena de orgullo, lució su mejor luz y se dispuso a emprender el camino hasta el portal de Belén.

Brillaba tan tan fuerte que podía ser vista desde todos los lugares de la Tierra, y hasta un grupo de tres sabios decidieron seguirla, sabedores de que su espectacular luz debía iluminar algo muy muy importante.

Aunque el viaje fue largo, a la estrella se le pasó volando –nunca mejor dicho- y cuando quiso darse cuenta había llegado hasta el lugar indicado, pero llegó a pensar que se había equivocado ya que no se trataba de ningún palacio, de ninguna lujosa mansión, ni siquiera de un castillo de oro, sino de un humilde y diminuto establo, hecho de madera, paja y algunos ladrillos de arcilla.

-¡Ah, no! ¡esto sí que no! ¡Yo no pienso desperdiciar mi brillo y mi belleza alumbrando un lugar tan cochambroso como este! ¡Yo nací para algo mucho más grande!

Y aunque la Virgen y San José trataron de calmarla, la furia de la gran estrella creció tanto que llegó a juntar tanta soberbia y orgullo en su interior que comenzó a arder y acabó consumiéndose en sí misma, hasta desaparecer.

¡Menudo problema! Tan solo faltaban unos días para el nacimiento de Jesús, y se habían quedado sin estrella. Cuando los mensajeros reales se enteraron no sabían qué hacer y acudieron hasta el portal de Belén para ver con sus propios ojos lo ocurrido. Estaban desolados.

La Virgen se les acercó y les dijo entonces:

-¿Por qué os preocupáis tanto? Sólo tenéis que alzar la vista y mirar al cielo para ver todas las estrellas que hay. A nosotros nos basta con la tenue lucecita de cualquiera de ellas.

Los mensajeros reales se quedaron pensativos. Quizá la Virgen María tuviera razón, pero… Ellos seguían pensando que el nacimiento de Jesús era un acontecimiento tan importante como para merecerse su propia iluminación. Así pensando tuvieron una idea y se despidieron de la Virgen María y de San José hasta el inminente nacimiento de su hijo.

El día de navidad, la Virgen María parió a un precioso bebé. Cuando San José estaba cubriendo con una manta a su hijo, algo llamó su atención. Y la de todos los pastores que habían acudido a ver al recién nacido. Una inmensa luz procedente del cielo les iluminaba.

No era la gran estrella, ni siquiera alguna sola de las demás estrellas; eran todas ellas juntas. Finalmente, los mensajeros reales les habían pedido a todas las estrellas del firmamento que se unieran para, entre todas, conseguir la más grande y luminosa de las luces, tan importante y fuerte como el acontecimiento que debían iluminar.

Fue así como los tres sabios Reyes Magos consiguieron llegar hasta Oriente, siguiendo la estela de la gran luz que formaban todas las estrellas unidas.

ZEPO RETE: ¡Qué bonito! ¿Y así acaba la historia? ¿No hay más?

CATALINA: Esta sí, pero tienes otras muchas tatuadas en tu piel, Zepo Rete. Aunque yo creo que sería mejor si las devolvieras a sus correspondientes libros y siguieran en la biblioteca para que las puedan leer y disfrutar todos los niños y niñas de Coto cada vez que quieran.

ZEPO RETE: ¿Sabes? Creo que tienes razón, porque de todas formas bebiéndolas en un zumo no me he hecho más listo. Será verdad que para aprender cosas y conocer nuevas historias hay que leer.

CATALINA: ¡Genial! ¿Sabes qué voy a hacer yo, Zepo Rete? ¡Voy a reescribir mi cuento desde el principio! Y ya no va a ser una historia de terror, sino un cuento de navidad como nos propusieron los profes del cole.

ZEPO RETE: ¿Y sobre qué va a tratar tu nuevo cuento, Catalina?

CATALINA: ¡Va a ser la historia de esta luciérnaga que me ha traído hasta aquí! ¡Mi cuento va a contar cómo llegó a convertirse en estrella, pero no en una estrella cualquiera, sino en una estrella fugaz… Capaz de cumplir los deseos a todo el que vea brillar su estela en el cielo! ¿Y quién sabe? A lo mejor algún día mi historia forma parte de alguno de los libros de la biblioteca de Coto de Bornos y dentro de unos años la pueden leer muchos niños y niñas. ¿Te imaginas, Zepo Rete?

ZEPO RETE: Creo que te estás flipando más de la cuenta, Catalina.

CATALINA: Bueno, cosas más raras se han visto… ¿no?





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