El pasado 22 de septiembre, Charo Pinto, responsable del Grupo de 'Mayores Activ@s de Bornos', tuvo a bien invitar a Javi como representante de las dos bibliotecas municipales de Bornos ('San Isidro Labrador', de Coto y 'Fernán Caballero [Cecilia Böhl de Faber]'), para que les acompañara a la excursión programada a Bolonia.
La visita estaba organizada con el patrocinio y subvención del Programa 'Plan de Vida Activa y Deporte', de Diputación de Cádiz y el respaldo del Ayuntamiento de Bornos.
El día de antes, Charo convocó una reunión en la sede de l@s 'Mayores Activ@s de Bornos' para una primera toma de contacto, explicar los detalles de la excursión y dar una serie de recomendaciones para el buen funcionamiento de la actividad.
Aunque la finalidad principal del viaje, efectivamente, fuera la realización de la ruta senderista por la Playa de Bolonia, Charo tuvo la gran idea de complementarla con la visita de los restos arqueológicos de la antigua ciudad romana de Baelo Claudia.
Desde la biblioteca, nuestro papel fue, pues, el de 'guiar' dicha visita, intentando aportar algunos de los datos más relevantes -de forma amena, comprensible y cercana- sobre este fascinante y único enclave de la provincia de Cádiz; además de ponerlo en relación con nuestro municipio y con la época en que Don Fadrique Enríquez de Ribera realizó su peregrinación a Jerusalén tomando como punto de partida Bornos (evento del que empezamos a celebrar su V Centenario, y en torno al que gira nuestro proyecto 'Peregrinationibus Libri: Conmemoración V Centenario Peregrinación de Bornos a Jerusalén de Don Fadrique Enríquez de Ribera (1518-2018)', que desde las bibliotecas hemos presentado este año para su candidatura en la 'XIX Campaña de Animación a la Lectura María Moliner 2018', convocada por el Ministerio de Educación Cultura y Deporte, la Federación Española de Municipios y Provincias y la Fundación Banco Santander).
Para ello, Charo facilitó a Javi el dossier didáctico elaborado desde la Consejería de Educación y Cultura de la Junta de Andalucía y el Gabinete Pedagógico de Bellas Artes de Cádiz y el 'link' de una publicación de prensa digital con una interesante noticia sobre uno de los últimos y más recientes -este mismo año- hallazgos en Baelo Claudia; y, gracias a ellos, y a algún material bibliográfico más de las bibliotecas, se diseñó un itinerario participativo y dinamizado por el yacimiento.
Ya en el autobús íbamos tod@s muy ilusionad@s y con muchas ganas de vivir la experiencia, acercarnos a la cultura clásica romana, aprender -o recordar- muchas cosas interesantes, compartir conocimientos (desde el principio, planteamos la actividad, como decíamos, de forma participativa, fomentando que tod@s aportaran aquello que, desde su propia experiencia vital, pudiera acercarnos aún más la Historia a la cotidianeidad de nuestro día a día en nuestro pueblo) y echar un agradable día de playa y de senderismo.
Nada más 'desembarcar', Charo volvió a hacer gala una vez más de su increíble capacidad de organización (finalmente fueron 53 l@s participantes) y convirtió lo que podría haber sido un absoluto caos en una ordenada reunión que, tras tomarse un pequeño tentempié, empezó a acceder al recinto de Baelo Claudia.
Entramos entonces por la zona del conjunto que incluye el Centro de Interpretación, el Archivo y la Biblioteca; y comenzó la visita.
Dividimos al grupo en varios subgrupos, en cada uno de los cuales habría un/a portavoz/a, y a los que repartimos varias fichas con una palabra y una breve definición de la misma, todas relacionadas con los temas que íbamos a tratar a lo largo de la visita, con idea de que cada portavoz/a interviniera en la 'explicación' cuando saliera mencionada alguna de las palabras de sus fichas y leyera su definición ante el resto de compañer@s.
De esta manera pretendíamos hacer la analogía con el Viaje a Tierra Santa de Don Fadrique, un precoz -para su época- humanista que se interesó en documentarse concienzudamente antes de partir leyendo infinidad de libros de todas las temáticas.
Según el artículo de Mª Carmen Álvarez Márquez, del Departamento de Paleografía y Diplomática de la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad de Sevilla, titulado 'La biblioteca de don Fadrique Enríquez de Ribera, I Marqués de Tarifa (1532)', reunió hasta un total de 260 libros, entre los que destacaban especialmente a este respecto los de caballerizas del Hábito de Santiago, varios ejemplares de la Regla de esta Orden, títulos de Erasmo de Rotterdam, Girolamo Savonarola y Alfonso Madrigal, entre otros; además de muchas obras de carácter religioso, jurídicas, filosóficas, líricas, teatrales... y, los que nos interesan especialmente para ponerlos en relación con esta visita guiada, los clásicos de los grandes historiadores latinos como Tito Livio, Valerio Máximo, Flavio Josefo o hasta Julio César.
La esencia del mensaje que queríamos transmitir era la de no abandonar nunca la curiosidad por aprender cosas nuevas, leer mucho y no olvidar que nuestros antepasados, ya en época griega y romana, establecieron la mayor parte de las bases (sociales, urbanísticas y culturales) que aún mantenemos a día de hoy en nuestras civilizaciones; y que todo este interés de Don Fadrique se refleja en muchos de los detalles arquitectónicos y decorativos que todavía hoy tenemos la suerte de conservar en una de nuestras joyas patrimoniales de Bornos: el Castillo-Palacio de los Ribera.
Inmediatamente después nos topamos con un busto acompañado de una leyenda escrita en donde se podía leer: 'Pierre Paris (Rodez, Francia, 15 de enero de 1859-Madrid, 20 de octubre de 1931)'. Fue la primera de nuestras paradas, porque además ese nombre era uno de los que aparecía en una de las fichas que habíamos repartido entre los diferentes subgrupos.
Si bien los orígenes de Baelo Claudia están documentados inicialmente por monedas y textos escritos antiguos que se referían a ella por uno de los primeros nombres con que fue conocida, 'Bailo', y su localización certera se estableciera en su emplazamiento actual ya en el siglo XVIII, no fue hasta comienzos del XX, en 1917 concretamente, cuando se iniciaron sus excavaciones arqueológicas.
Y fue el arqueólogo e hispanista francés, miembro del Instituto de Francia y posteriormente director en Madrid de la Escuela de Altos Estudios Hispánicos y Arqueológicos, Pierre Paris, el encargado de dirigir dichas excavaciones.
Pero y... ¿no hubo nombres españoles implicados en este trabajo? Pues... ¡Sí, claro que sí! Otro equipo, con otra ficha que llevaba el nombre de 'Casa Velázquez' nos lo explica:
La Casa Velázquez asumió las excavaciones a partir de 1965, desde su sede en Madrid.
Es una institución cultural francesa dedicada al estudio del hispanimo, dependiente del Ministerio francés de Educación Nacional, de Enseñanza Superior y de Investigación.
Forma parte, pues, de las Escuelas Francesas como la de Atenas, la de Roma,
el Instituto Arqueológico Oriental de el Cairo y la Escuela Francesa de Extremo Oriente.
Lleva a cabo investigaciones y actividades artístico-culturales en todo lo relacionado
con la historia, la lengua, la literatura, la civilización y el arte de España,
el mundo ibérico y latino-americano.
Actualmente, es de titularidad pública, con carácter científico, cultural y profesional;
participa en el desarrollo de los intercambios artísticos y científicos entre Francia
y los países ibéricos.
Así pues, nos adentramos ya en la 'peregrinación' por los restos arqueológicos de Baelo Claudia, como don Fadrique lo haría hacia Jerusalén.
Destacamos el hito que contribuyó a su buena conservación: allá por el siglo IV d. C., un fuerte terremoto la enterró, literalmente; como la lava del Vesuvio hiciera con Pompeya. ¿Os suena de algo Pompeya? ¿Hay algo de 'estilo pompeyano' en Bornos? ¡Claro! ¡La logia renacentista del Castillo-Palacio de los Ribera, que además recientemente ha recibido el prestigioso Premio 'Hispania Nostra 2018', en su categoría de 'Conservación del Patrimonio como Factor de desarrollo económico y social: la restauración de la Logia del jardín de la Casa Palacio de los Ribera en Bornos (Cádiz)'!
Fue el Secretario del Ayuntamiento, Javier Moldes, quien propuso la idea del micromecenazgo para recaudar la mayor parte del coste de la restauración, asumiendo el Ayuntamiento de Bornos la parte restante del total de la obra.
Algunos breves datos históricos al respecto: de estilo pompeyano, como ya hemos señalado, la Logia de Bornos es única en toda España (¡olé Bornos!) y está inspirada en el Beldevere de Bramante, es decir, en un estilo arquitectónico directamente tomado del mundo clásico italiano. Etimológicamente, significa 'bella vista', y se refiere a una estructura que se puso muy de moda en el siglo XVI, como un cenador, mirador o galería; y que los Ribera trasladaron a su 'casa de retiro' en Bornos.
¡Anda, las cosas se interrelacionan entre sí más de lo que podíamos imaginarnos!
Volviendo a Baelo Claudia, hay que destacar su ubicación estratégica como salida natural hacia África, lo que la convirtió en uno de los principales puertos marítimos comerciales y portuarios con las ciudades norteafricanas, sobre todo con 'Tingis'.
¡Ah! ¡Un momento, que hay un grupo que tiene esa palabreja en una de sus fichas!
Tingis = antiguo nombre con el que se conocía a la actual Tánger.
Además de todo esto, Baelo Claudia, enmarcada entre los siglos II a. C. y VII d. C., supone un claro ejemplo de la estructura romana típica de su época: un pequeño recinto altoimperial con trazado ortogonal y amurallado, cuyo centro neurálgico estaba en la Plaza del Foro, presidida por el Capitolio. En total abarcaba una superficie de unos 25 kilómetros extendidos en la costa del Estrecho de Gibraltar, en Tarifa (Cádiz), frente a Tánger (África).
En el Estrecho había peces todo el año, pero sobre todo en verano porque realizaban su recorrido migratorio de ida y vuelta, especialmente el atún. Por su localización costera, era, pues, el enclave idóneo porque cuando bajaba la marea, se convertía en un puerto natural, que ni siquiera necesitaba de instalaciones portuarias adicionales de gran envergadura. Contaba también con fuentes cercanas naturales de agua dulce, donde poder limpiar el pescado recogido; y zonas salineras para abastecerse de sal (algo muy importante, como veríamos un poco más adelante).
En estas épocas de 'acumulación de trabajo' se reclutaba mano de obra procedente de otras poblaciones, a modo de temporer@s del campo. Y de eso saben mucho much@s de nuestr@s mayores de Bornos, que han dedicado toda su vida al sacrificado trabajo del campo. Es el momento de que nos cuenten sus testimonios.
Y antes de continuar, ya que hemos entrado de lleno en materia y hemos perdido los formalismos iniciales, ha llegado la hora de pedir una voluntaria para 'caracterizarse' de la época. Sí, sí, una voluntaria, en femenino, una mujer. Porque aunque de siempre hayamos tenido la idea de que la romana era una civilización eminentemente patriarcal en la que los altos cargos solo los ostentaban hombres (algo que, desgraciadamente, heredamos a día de hoy, aunque poquito a poco se intente ir equiparando), un reciente descubrimiento ha hecho tambalear algo esta teoría.
¿No os lo creéis?
A ver, Lina es la voluntaria que se ofrece a ponerse la toga-pareo para convertirse en Junia Rufina... ¿Y ésa quién era? ¿Qué equipo tiene la ficha con su nombre para que nos lo explique y nos enteremos tod@s?
Junia Rufina debió ser una mujer muy poderosa de la época. Y al parecer, lo fue por méritos -en los que aún se están investigando- propios, ya que no parece que tuviera descendencia ni estuviera emparejada con ningún alto cargo varón.
El pasado 4 de junio de este mismo año 2018, en el transcurso de unas excavaciones rutinarias en Baelo Claudia, se halló algo insólito, único y excepcional.
Se trataba de una espectacular tumba, todo un mausoleo, que impactaría visualmente a quien lo viese en pie, allá por el siglo II d. C. y que 1800 años después vuelve a sobrecoger a l@s arqueólog@s que han dado con ella.
A esta noble romana se dedicó este conjunto funerario que no escatimaba ni en materiales ni en decoraciones: inscripciones de bronces y los mejores mármoles.
Es, ahora mismo, uno de los hallazgos más sobresalientes de la Hispania romana por ser la única tumba dedicada a una mujer y por conservar las inscripciones originales en bronce con que fue concebida.
En palabras de Fernando Prados, director del proyecto investigador y profesor de Arqueología de la Universidad de Alicante, es "una prueba del poder femenino en la época".
Y es que la tumba de Junia Rufina (encarnada en Lina) estaba en el punto más cercano a la entrada principal de la ciudad de Baelo Claudia, es decir, el lugar reservado para el enterramiento de las personas más destacadas de su sociedad.
¡Toma ya!
Veinte años antes había aparecido, en el mismo lugar, una importante escultura femenina togada de la que no se conocía ni el nombre y que no conservaba la cabeza.
Iván García, otro de l@s arqueólog@s del equipo, albergaba esperanzas de seguir encontrando más piezas, pero jamás hubiera imaginado el calibre de este último hallazgo, que supera todas las expectativas.
Ahora han podido poner nombre y apellido a esa escultura: "Ha sido una sorpresa.
La tumba más cercana a la puerta, la más grande e importante, y de una mujer".
Y no es que sea la primera vez que en España haya aparecido un enterramiento romano femenino, pero "normalmente, hacen referencia a que era mujer o madre de alguien, en este caso no.
Era una mujer importante por sí misma. Es el primer monumento en Hispania cuya promotora es una mujer y con este gran tamaño".
Las inscripciones rezan: 'Para los dioses Manes de Junia Rufina, hija de Marco'.
Un epígrafe con letras de bronce milagrosamente conservado íntegro (solían expoliarse).
Se han encontrado también otras piezas que formarían parte del mausoleo: columnas, capiteles y otros elementos decorativos esplendorosos; además de restos óseos.
Queda mucho por investigar aún sobre esta destacada mujer. Poco se conoce todavía de ella.
Por su nombre, Junia, se sabe que se refiere a una importante diosa romana. Y del apellido -Rufina- se deduce que perteneció a una de las familias nobles más destacadas de Cádiz tras la conquista romana.
Poco más se sabe de esta enigmática y poderosa mujer. En cualquier caso, resulta obvio que hay que rendirle pleitesía, y así Javi le muestra su respeto:
Y es que son tantos los nombres de mujer que la Historia ha invisibilizado intencionadamente que no podríamos rescatar ni una mínima parte (ojalá algún día se recuperen todos, deseo al que desde la biblioteca nos sumamos intentando aportar nuestro pequeño granito de arena). Pero, por hacer un poco de justicia, y volver a llevarnos la narración a 'nuestro terreno', recordamos a la figura de Catalina de Ribera, señora del Coronil y las Aguzaderas, que tras casarse con Don Fadrique, ostentó entre 1485 y 1505, el título de 'Señora de Bornos'. ¡Qué cosas! ¿verdad? Otra mujer a la que a penas se la menciona porque toda la importancia se la lleva su marido, don Fadrique; pero que, sin embargo, dado el título que se le otorgó, debió ser muy importante en su tiempo.
Continuamos nuestra visita hablando del trazado urbanístico de la ciudad de Baelo Claudia. Es en la época de Augusto cuando se produce la reorganización que le da su forma de típica ciudad romana: recinto amurallado, planta ortogonal y construcción de un foro. Por los restos de demoliciones que se han hallado, se cree que se derribaron construcciones de años anteriores para levantar estas de época augústea. El gran desarrollo económico que vivió la ciudad por su gran comercio portuario aumentaron su estatus y, consecuentemente, la inversión de fondos públicos para su mejora.
Tal fue así que el hecho de estar cercada por una muralla parece responder más a cuestiones de 'caché' que de una verdadera función defensiva. ¿Y por qué decimos esto? Pues porque si comparamos el tamaño -altura y anchura- de su muralla con la de las que solían ser habituales en el resto de ciudades romanas, nos encontramos con una sorpresa... ¿Cuál creéis que es? ¿Que la muralla de Baelo Claudia era mucho mayor que la de las demás o, por el contrario, menor?
Pues su trazado ortogonal, es decir, con forma de rectángulo que en su mitad sur y sus extremos se van uniendo por la parte norte, en oblicuo, con 40 torres de vigilancia (de las cuales hoy día solo están excavadas 8); alcanzan tan solo los 5 metros en sus partes más altas -mientras que la media de las murallas del resto de ciudades romanas de su misma época rondaba los 38 metros de altura- y una anchura de un escaso metro con 30 centímetros.
De ahí se explica la teoría de que fuera una muralla con más intención decorativa que meramente defensiva.
Eso sí, su estructura era tan férrea como la de cualquier otra muralla de cualquier otra 'oppidum'. ¡Ups! Otra palabra que much@s no sabremos qué significa. ¿Qué grupo nos la explica?
'Oppidum' = del latín, significa 'ciudad fortificada'.
El perímetro original de la muralla debió medir unos 1400 metros y hoy podemos ver los cimientos de tres cuartas de sus partes (no se conserva su lado sur, es decir, el que linda directamente con la playa).
La superficie sobre la que se asienta es tan plana que no necesitaron de mortero para ensamblar los 'sillares'. ¿Sabéis lo que significa? Porfa, el grupo que tenga esta palabra, que nos la explique a tod@s:
'Sillar' = piedra labrada, por lo común en forma de
paralelepípedo (6 paralelogramos, cuyas caras opuestas son iguales y paralelos) rectángulo, que forma parte de un muro de sillería.
Pues sí, los sillares fueron colocados unos sobre otros sin mortero alguno e, increíblemente, consiguieron una estructura tan fuerte que, tras desenterrarla del terremoto, se sigue manteniendo en pie hoy día. A ello también influye el hecho del refuerzo exterior de 'opus caementicium'. ¿Qué? ¿que hay un grupo que nos puede explicar qué significa? Lo de 'caementicium' suena parecido a 'cemento', ¿no? ¿Puede tener algo que ver? ¡Que nos lo cuente el grupo que tenga esta palabra en una de sus fichas!
'Opus caementicium' = segundo muro exterior de hormigón
con el que se reforzó la estructura de la muralla.
Además, la muralla, como ya hemos dicho, incluía varias torres, de entre 6 y 9 metros de lado. Y hablando de torres... ¿tenemos alguna en Bornos? Sí, ¿verdad? Nuestra Torre del Fontanar. Pero... ¿era de época romana? No, era musulmana... Pero está en el Castillo-Palacio de los Ribera, que ya hemos dicho que, casi en su totalidad, data del siglo XVI... ¿Qué es lo que no cuadra entonces?
Es muy sencillo: la Historia de Bornos se remonta a muchos siglos atrás, mucho antes de Don Fadrique y de los Ribera (no vamos a entrar ahora en detalles de la antigüedad de nuestro municipio, porque eso sería abrir otro melón).Y, en ella, estuvo presente el período de la dominación musulmana. Y es que donde se asienta el actual Castillo-Palacio fue, anteriormente, una fortificación musulmana. Fortificación que incluía, para más analogías, varias cámaras abovedadas construidas con material de sillería. El linaje Ribera decidió, no solo mantenerla, sino aprovecharla para, a partir de ella, erigir su Casa-Palacio.
De Roma al mundo andalusí, y de éste, al Renacimiento Italiano, extrapolado a través de las aportaciones, sobre todo, de Don Fadrique Enríquez de Ribera y su espíritu humanista. Seguimos descubriendo que, más que descubrir cosas nuevas, somos la suma -versionada, si se quiere- de las aportaciones de nuestros antepasados.
Por otra parte, es importante reseñar que la vía romana que unía 'Carteia' (nombre romano de la actual San Roque) con Gades (Cádiz) pasaba estratégicamente por Baelo Claudia. Este dato explica con toda claridad el hecho de que la muralla incluyera dos entradas principales: una orientada al Este, la Puerta de Carteia y otra al Oeste, correspondiente a la Puerta de Gades. Un tercer acceso a la ciudad, hacia el Oeste: la Puerta de Asido (actual Medina Sidonia).
Antes de seguir, un último dato sobre la planimetría general de Baelo Claudia: la distribución de las 'calles' a partir del 'Cardo máximus' y el 'Decumanus máximus', que mejor nos van a decir qué son el grupo correspondiente que tiene sus definiciones:
'Cardo máximus' = correspondería a una actual avenida principal de toda
población, con orientación Norte-Sur.
'Decumanus máximus' = sería como la otra avenida principal, con orientación Este-Oeste.
Ambas calles principales se entrecruzan en el centro de la ciudad.
En esta intersección de ambas es donde se establece el foro.
El foro era el centro neurálgico de toda la actividad (política, administrativa, jurídica, comercial, religiosa, social...) de toda ciudad romana. Y hacia él nos dirigimos ahora.
Etimológicamente, foro proviene de 'forum', que, a su vez, deriva del vocablo 'foras' o 'foris' (que significa 'afueras'; porque, en los primeros asentamientos romanos se situaba en el exterior de las ciudades, pero conforme fue creciendo en importancia como espacio público, se emplazó dentro; tanto que ocupaba una de las zonas principales de la ciudad).
Pensemos en las calles de Bornos. ¿No podrían corresponderse nuestra Avenida de la Constitución -y su continuación en la calle San Jerónimo- con el 'Cardo máximus' y las calles Ancha y Veracruz con el 'Decumanus máximus'? ¿Cuál sería, entonces, el equivalente al foro romano en Bornos? ¿La Plaza de la Calvaria?
Semejante al ágora en Atenas y, como decimos, a la Plaza Mayor de muchas de nuestras principales ciudades; el foro de Baelo Claudia data de la época de Augusto. Así, repite el mismo esquema de otras ciudades de finales del período republicano romano y que permanecería, con leves variaciones, hasta bien entrada la época imperial.
La plaza de Baelo Claudia tiene planta rectangular de 37 metros, de Norte a Sur, por 30 metros, de Este a Oeste. Se cierra por tres lados con un pórtico techado que cobijaba a l@s ciudadan@s en los días de lluvia o viento. En sus lados incluía un borde con dos escalones, que podrían servir de bancos y, al sur, una amplia acera. En su origen no presentaría el diáfano aspecto que muestran hoy día las ruinas, ya que estaría rodeado por todos sus lados de edificaciones (actualmente derruidas), y le otorgaban la creación de un espacio cerrado, al que además solo se accedía por una sola calle al oeste.
Una curiosidad sobre las columnas romanas del pórtico: el 'éntasis'. Era tal el ansia de búsqueda de la perfección y la armonía estilística -lo que denominaban 'la proporción (o número) aurea´, creado por el escultor griego Fidias- de las culturas clásicas que observaron que, a pesar de su rectitud, las columnas ofrecían un efecto óptico de ensanchamiento por su parte central; así que para corregirlo, tras exhaustivos estudios matemáticos, descubrieron que si de verdad achataban la parte central de sus fustes, visualmente, se veían más rectas. Y fue lo que hicieron. Por eso hoy día, se ven tan perfectamente rectas y alineadas. ¿Interesante, verdad?
Entre las muchas actividades del foro, estaba la comercial. Ya habíamos apuntado antes que la principal, a este respecto, de Baelo Claudia era la portuaria y la pesca, dada su idóneo enclave costero. A los atunes se les capturaba mediante el sistema de 'almadraba'. A ver, qué grupo nos explica en qué consiste...
'Almadraba' = red o cerco de redes con que se pescan atunes.
La sociedad de Baelo Claudia ideó un sistema para la conservación del atún, ya que los viajes de las embarcaciones marítimas se demoraban muchos días y podían echarse a perder en el camino y no llegar con buena calidad a su destino. Se trata de algo que nos suena mucho hoy día a tod@s l@s gaditan@s: la 'salazón'.
'Salazón' = acción de salar un alimento, como carne o pescado, para su conservación.
Y sobre esto, Charo nos cuenta una anécdota sobre la forma en que los peces 'nadan', que al parecer los pobres no saben ir marcha atrás, en su recorrido de vuelta durante sus migraciones:
Y es que, durante todo el recorrido, además de las participaciones de l@s portavoces/zas de cada grupo, las explicaciones de Javi; Charo estuvo complementando toda la información con interesantes datos que aprendió en anteriores visitas guiadas al yacimiento.
Fue Charo, por ejemplo, quien nos ilustró (como podemos ver, en parte, en este video) sobre el verdadero origen más remoto de las pastillas de Avecrem: los romanos, tras limpiar el pescado, con las vísceras sobrantes, elaboraban el llamado 'garum', que no era más que un condimento alimenticio para dar más sabor a las comidas.
Contó también, por ejemplo, la explicación de por qué muchas de las esculturas de época romana encontradas aparecían sin cabeza. Y es que el cuerpo se tallaba de una única pieza y la cabeza iba a parte, por la sencilla razón de aprovechar los troncos e irles recolocando los diferentes bustos de los diferentes gobernadores. Surge una espontánea broma, sin malicia, siempre desde el punto de vista cómico, (no diremos de quién, en todo caso, por si las moscas) sobre l@s actuales gobernador@s de nuestros pueblos y la posibilidad de 'tallarlos' con el cuerpo por un lado y las cabezas, por otro (que nadie se ofenda, se dijo en tono totalmente jocoso y, repetimos, que sin ninguna mala intención).
¿Os recuerda eso de tallar por piezas las esculturas a algo a lo que le damos mucha importancia en Bornos? ¡Exacto! ¡A las tallas de las Vírgenes y los Cristos que sacamos en procesión en nuestra Semana Santa, declarada de Interés Turístico de Andalucía!
Retomando el tema de la salazón del atún, nos desplazamos a la zona del yacimiento que incluía las piletas de la Factoría de Salazón de Baelo Claudia, a modo de grandes pozos circulares en los que se sumergía el pescado en una disolución de agua y sal.
¡Qué bueno el atún! ¿verdad? ¿Y vosotr@s? ¿lo habéis hecho alguna vez en salazón?
Bueno, pues vamos a ir terminando que nos espera la ruta senderista por la playa, ¿no?
Concluimos la visita -conscientes de que quedan algunos enclaves por comentar, pero content@s por considerar que hemos aprendido, nos lo hemos pasado bien, hemos despertado el interés de much@s a seguir ahondando en el conocimiento de nuestros antepasados y en buscarles relación con nuestra actualidad y les hemos invitado, para ello, a que vengan más a cualquiera de nuestras dos bibliotecas municipales- en el Teatro romano de Baelo Claudia, quizá el edificio más monumental de la ciudad.
Apartado del centro monumental, se encuentra cerca de la muralla Oeste. No obstante, está plenamente integrado en el trazado urbanístico de todo el conjunto, pues su eje de simetría corresponde con toda exactitud con el eje de un 'cardo', y su fachada discurre paralela al 'decumanus'.
Para su construcción se utilizó la pendiente natural del terreno (otro gran ingenio arquitectónico, que data una vez más de los avanzados conocimientos de los romanos, que hoy día seguimos retomando). Es, pues, un edificio mixto en el sentido de que es medio adosado, medio elevado. La técnica de apoyo en el terreno natural se utilizó en la zona del graderío para el público ('ima y media cavea'), y la de la elevación artificial mediante galerías concéntricas cortadas por muros radiales en la 'summa cavea'.
Se construyó entre los años 60 y 70 d. C. Fue abandonado en el siglo III, para retomarse de nuevo como emplazamientos de viviendas y de una necrópolis cristiana.
La 'orchestra', al pie del graderío, tiene forma de semicírculo y está delimitada por las primeras gradas y el muro del escenario. Estaría recubierta de grandes losas de mármol que hoy día no se conservan.
La 'scaena' es rectangular, de 34 metros de largo por 6'5 metros de ancho. De fondo, tenía un muro ricamente decorado en el que se alternaban hornacinas semicirculares (como las de la Logia Renacentista de estilo pompeyano de los jardines del Castillo-Palacio de los Ribera) con decoración vegetal y cuatro pilas rectangulares que servían para recoger el agua. Cobijaban dos estatuas de mármol rosa que representaban a dos silenos (= ser de la mitología grecorromana, de aspecto semejante al del sátiro, pero con orejas, patas y cola de caballo) desnudos y tendidos simétricamente. Detrás del 'pulpitum' estaba la maquinaria del telón (sistema que se sigue usando en muchos de los actuales teatros).
Las representaciones teatrales se celebraban durante todo el día en un ambiente festivo. Eran organizadas bajo el control de los magistrados, que intentaban con ellas ganarse el favor de la ciudadanía ('Panem et circenses', ¿os suena esa expresión?). Podían asistir tod@s, pero situad@s en las gradas en base a su nivel social jerárquico.
En Baelo Claudia se solían hacer coincidir la organización de espectáculos dramáticos con la llegada de trabajador@s de África, como temporer@s de las faenas de la pesca.
Los/as actores y actrices eran, generalmente, extranjer@s, esclav@s o libert@s, es decir, de 'poco prestigio social'. Se cubrían los rostros con máscaras de forma que una misma persona podían representar a diferentes personajes en la misma obra.
Las representaciones más comunes y más deseadas por el gran público eran las comedias, los espectáculos de mimo, las danzas y las pequeñas piezas cómicas de carácter menor (denominadas 'atelanas').
Y con esto y un bizcocho, dimos por finalizada la visita guiada por Baelo Claudia. que no la excursión porque, todo lo contrario, quedaba lo más importante: la ruta senderista y la jornada de playa.
Fotito de grupo para despedirnos del yacimiento, un merecido aperitivito para reponer fuerzas y tod@s preparad@s para seguir muy activ@s...
Y, para calentar motores, nada mejor que improvisar un coro rociero y bailar por sevillanas. ¡Que no se diga! ¡Estas personas grandes no necesitan que nadie las anime a moverse porque ya lo hacen de forma proactiva ellas solitas! ¡Olé el arte de Bornos!
Y para muestras, un botón (o dos):
Y concluimos con unas fotos más sobre la jornada senderista por la playa de Bolonia. Solo añadir, para terminar, que fue un auténtico placer colaborar en una iniciativa tan bonita e interesante, genialmente monitorizada, organizada y gestada desde su origen hasta la presentación de la memoria para la justificación de la subvención por Charo Pinto, toda una curranta de pies a cabeza que, a pesar de las dificultades y precariedades, saca adelante su trabajo siempre de forma impecable.
Muchas gracias a ella, en especial, por acordarse de la biblioteca e invitarnos. Esto va a ser, sin la menor duda, el comienzo de una bonita labor en colaboración 'Mayores Activ@s de Bornos' y bibliotecas municipales de Bornos. ¡Vamos a hacer grandes cosas junt@s! ¡Tenemos muchas ideas y muchas ganas, y con eso nos basta y nos sobra!
Muchísimas gracias también a esas 'personas grandes', maravillosas, luchadoras, predispuestas, contagiosas de alegría, buen rollo y ganas de aprender. Un lujazo haber compartido este día con vosotr@s y esperamos no haberos aburrido demasiado con tanto dato histórico y bibliográfico, pero... Es lo que tiene que hacer un bibliotecario. Hemos intentado hacerlo de la manera más divertida y amena posible y os agradecemos enormemente vuestra paciencia y vuestra dedicación a pesar del levante y el excesivo calor para finales de septiembre que nos hizo.
Personas grandes porque sois muy muy GRANDES. ¡Olé vosotr@s!





























































