sábado, 25 de noviembre de 2017

Las historias de Reyes y Mari Carmen, dos víctimas reales.

Después de escribir su nombre, el de sus flores preferidas y el de sus seres más queridos; Reyes podrá escribir una palabra de reivindicación en la pancarta de una manifestación convocada para la defensa de los intereses en sus condiciones de trabajo.
Podrá leer palabras que han escrito otr@s en columnas de opinión de los periódicos, y podrá escribir las de su propia opinión. Podrá nombrar sentimientos que antes eran anónimas emociones no compartibles, y transmitírselos a quien ella quiera.
Reyes dudará de todo, se cuestionará todos esos cimientos de educación tan irrompibles en los que había basado su forma de vida. Se planteará hasta qué punto actúa por sí misma y hasta cuál por lo que le han inculcado.
Reyes empezará a pensar si de verdad es quién quiere ser, sentirá la necesidad de buscarse afinidades e intereses compartidos con la gente de su entorno, ampliar sus fronteras, hacerse oír, hacerse notar.
Reyes, seguramente, dejará de verse encadenada a la celda de su marido, no le consentirá ni una sola palabra más subida de tono, ni una agresión...
Se sentirá autosuficiente, querrá estudiar, formarse, saber de lo que siempre ha querido saber, no sentirse nunca más por debajo de nadie, se deshará de injustos sentimientos de culpa frutos de una sociedad que carga sobre la mujer el peso de todas las cargas familiares responsabilizándola de todos los errores y sin nunca jamás alabarla por sus logros, de una educación que sólo la enseña a culpabilizarse y a unir a este martirio social el suyo propio.
Reyes racionará todas las lecciones de entrega que ha recibido y le empezará a añadir nociones de cuidado personal, aglutinará palabras nuevas a su vocabulario, como “pedir”, “descansar”; descubrirá un nuevo derecho, a equivocarse sin reprimendas desmesuradas...
Reyes descubrirá una nueva realidad.
O no.
Ahí va otra historia. Si en vez de Reyes, habláramos de Mari Carmen veríamos que, a sus 64 años, esta mujer renuncia a muchas de las opciones que sabe que tiene por seguir haciéndose cargo de su marido.
De ese marido que le sigue chillando en la cocina, que sigue vertiendo sobre ella toda su mierda y que sigue sobornándola con ese juego tan cruel de ser “su” mujer.
Mari Carmen recibió esa alfabetización en su momento, incluso trabajó para poder costearse el acceso a la universidad, superó unas oposiciones y consiguió una independencia económica.
Mari Carmen fue madre de cinco hijos/as, Mari Carmen pidió excedencias, Mari Carmen se reincorporó al trabajo. Mari Carmen se sienta todas las noches con el periódico por delante, Mari Carmen participa activamente en todas las iniciativas de su barrio; es punto de referencia para muchas personas que reclaman su ayuda.
Mari Carmen recibe el saludo y la sonrisa de todos sus vecinos. Mari Carmen está en continuo reciclaje formativo, transmite sus conocimientos a quien no tiene posibilidad de formarse.
Mari Carmen es heredera de los valores judeocristianos que tanta mella provocan aún en muchas personas de su generación. Por eso, Mari Carmen sabe perfectamente el enorme mundo de oportunidades que la vida le presenta, es perfectamente consciente de su potencial; no tiene las barreras de la ignorancia para acceder a cualquiera de ellas y, aún así, Mari Carmen sigue dedicando buena parte de su tiempo y de su energía en cuidar de su marido, a atragantarse con sus injustos reproches y a seguir escudándolo en una enfermedad.
Tanta parte de culpa tiene él por hacerla responsable como ella por sentírselo. Y también todas las personas de su entorno, que la admiran por la gran mujer que es según el baremo de lo mucho que es capaz de aguantar, de los carros y carretas que se echa encima. Las mismas personas que siguen viendo en su marido, a estas alturas, a un pobre hombre casi inválido rechazado por su familia, cuando años atrás tenían que llamar a la policía de madrugada porque los golpes que se escuchaban en casa de Mari Carmen no les dejaban dormir; que son capaces de juzgar y de “apoyar” esa decisión de Mari Carmen de total entrega a un hombre que no la merece ni de lejos.
Cuando años atrás la policía, para formalizar la denuncia, le decía que "sin sangre" no había pruebas de agresión y por tanto no prosperaría. La misma policía que cuando acudía a casa de Mari Carmen por una llamada desesperada le decían que no podían llevarse a su marido de su casa por mucha separación legal que hubiera formalizado porque, al fin y al cabo, ella era quien había vuelto a aceptarle en su casa.
Mari Carmen sabe reflexionar como la que más, tiene un espíritu crítico envidiable y una capacidad de comunicación pasmosa; participa de su ciudadanía con la energía de una quinceañera e incluso, a veces, ha tenido conatos de liberación.
Pero nunca han llegado a fructificar y siempre ha vuelto a perder amistades, a alejarse de sus hijos/as y a dejar proyectos a medias por readmitirle en casa, permitiéndole encima exigir un puesto de honor en la jerarquía familiar que aún hoy día se nos vende como la única y apropiada.
Mari Carmen se enfada, se frustra, se contradice y se muerde la lengua; pero finalmente agacha la cabeza, cierra los ojos y se deja seguir siendo enterrada en vida porque piensa que ése es su deber.
¿Es que la alfabetización ha fracasado en el caso de Mari Carmen? Porque ella accedió a mucho más que a los conocimientos de la simple lecto-escritura, y sigue siendo una esclava del sistema.
¿Es una renuncia voluntaria la de Mari Carmen a seguir avanzando en ese progreso? ¿Personal? ¿Coaccionada aunque ella crea que no?
Con todo el dolor que me provoca tener que reconocerlo, creo que sigue habiendo muchas más Mari Cármenes en el mundo que Reyes que consiguen su liberación a partir de empezar a leer y escribir.
Y es que contra el sentimiento de estar cumpliendo su papel de mujer (esposa y madre) que posee Mari Carmen tiene que luchar una alfabetización mucho más potente. Una alfabetización que sea capaz de dar la vuelta al planteamiento de que ser madre tiene que doler desde el parto, ya sea de un hijo de sangre o de uno adquirido con firma de sangre en el contrato del matrimonio.
Hoy día, Mari Carmen lidera sesiones de Educación de Personas Adultas para otras mujeres y seguramente que no se use a sí misma como modelo a la hora de hablar de la liberación de la mujer.
¿Por qué?



Este texto se escribió en abril de 2006. Todos los hechos que narra son verídicos. El marido de Mari Carmen murió de un infarto algunos meses después.
Hoy día, Mari Carmen va a cumplir 76 años. Sigue gozando de buena salud y siendo una persona muy activa y emprendedora. Ahora hace las veces de segunda madre de sus nietos/as (nada menos que 7), viaja más que nunca (con sus hermanas, sus grupos de la parroquia, la asociación de viudas de médicos...) y sigue celebrando cada año la misa en honor a su marido, a quien recuerda sin una sola palabra de reproche.
Uno de sus hijos, el pequeño, ha empezado a entender lo que nunca entendió y relee este texto a día de hoy y sigue sintiendo cierta rabia, sigue pensando que Mari Carmen debió haberse ahorrado muchas de las situaciones que consintió a su marido, que él por mucha enfermedad mental diagnosticada que tuviera sabía que hacía daño, sabía muy bien dónde atacar y no siempre estaba "enajenado". Pero piensa que ya lleva 11 años muerto, aunque algunas noches vuelva a tener el sueño recurrente de que nunca murió de verdad y de que vuelve a casa.
Muerto más para bien que para mal, por duro que suene; pero intenta tampoco guardarle rencor porque si al fin y al cabo a la persona que más daño le hizo supo perdonarle tantas veces, ¿qué iba a conseguir él odiándole ya difunto?
El hijo de Mari Carmen conoció a Reyes haciendo las prácticas formativas en la biblioteca de un Centro de Educación para Personas Adultas y, a partir de entonces, empezó a encaminar su carrera laboral, en la que hasta entonces había estado bastante perdido por no tener muy claro a qué quería dedicarse.
Hoy día escribe este blog y sigue creyendo en el potencial de la palabra, de los textos escritos, de los testimonios recogidos en libros, o en blogs, o en cualquier otra plataforma digital. Sigue creyendo en la importancia de la democratización de la cultura para remover conciencias, para reducir desigualdades que se traducen en abusos de poder.
Quien escribe es, cada día que pasa, un feminista más convencido.
Relee sus palabras y le encanta ver cómo han evolucionado las cosas en los últimos años. Que ya no te piden sangre para denunciar en la comisaría. Que ya se contempla y se equipara el chantaje emocional, el control patológico, las conductas culpabilizadoras como "maltrato psicológico" y que es igualmente denunciable.
Pero siente que todavía queda mucho por hacer, que son muchas las mujeres que siguen atrapadas en una situación que no se atreven a enfrentar y que se silencian de puertas para adentro.
Por eso quien escribe se enerva cuando oye comentarios del tipo "no sé qué más quieren" o que "muchas se aprovechan de falsas denuncias para venganzas personales" y se le parte el alma cuando lee otra notica que engrosa el número de víctimas asesinadas a manos de sus parejas y llama a su madre por teléfono y, sin decírselo siempre, le transmite lo mucho que la quiere.
Quien escribe hoy ha comprendido que el machismo ha hecho mucho mal también en hombres como su padre, duelo que seguramente se llevará a la tumba. Pero el mal mayor sigue siendo en las mujeres y no se trata de una competición, se trata de una evidencia. Por eso, siguen haciendo falta medidas específicas de protección, acciones de discriminación positiva e instituciones enfocadas en exclusiva a ellas.
Ojalá llegue el día en que todo eso deje de ser necesario y el Día por la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres  se convierta en el Día de la Convivencia Pacífica e Igualitaria entre las PERSONAS.

viernes, 27 de octubre de 2017

Día de la Biblioteca 2017.



En un lugar de la serranía gaditana cuyo nombre podría recordar pero que no mencionaré para mantener el secreto, acecha el duelo en el lejano oeste, en el antiguo Egipto, la emblemática Alejandría, la biblioteca de caballerías de Cervantes, gracias a la cual, a la luz de una vela, una gran novela escribió. Don Quijote la llamó y pronto fama le dio.

O en un futuro no tan lejano donde Wally se ha extraviado. ¡Sus libros están en el pasado! ¡Perdidos dentro de miles de años! Siglos venideros que ya empezamos a vivir donde cada vez tienen formas más diversas.

Pero ninguno con la envergadura ni el contenido del libro GIGANTE -que no es un molino- de la biblioteca, colosal y único, lleno de sorpresas sobre la historia de las bibliotecas del mundo. ¿Cuándo y cómo surgen? ¿Por qué el 24 de octubre se celebra su Día? ¿De dónde vienen? ¿A dónde van? ¿En qué consiste el trabajo de un bibliotecario o bibliotecaria? ¿Qué clase de conjuro sellan para el absoluto orden y silencio? ¿Son todas las bibliotecas iguales? ¿Todos los días pasa lo mismo en ellas? ¿Crees que sí? ¡Pues te equivocas! ¡Y cuánto!

Espalda con espalda, pies en suelo, dos bandoleros tienen que contar los pasos. Cuentan veinticinco y después… Después a leer… A leer libros en mano y ratones enredándose por entre sus pies. Todos los niños y las niñas en vez de brazos, tienen patitas. En los colegios solo hay ratones correteando por los rincones. Los profes ya no saben qué hacer, algunos se sientan a leer y otros echan a la basura a los ratones con gran premura.

Ratones de biblioteca, devoradores de libros y ladrones de palabras. Rastreando las voces y las luces, sin que nadie los vea, trepan por los tejados y comienzan su cosecha…

Las palabras se esconden en los rincones, trepan por las estanterías de las bibliotecas, se cuelgan de las lámparas, suben por las paredes. Pero… poco a poco, el suelo se cubre de sílabas sueltas. Las palabras encierran tantos misterios como las bibliotecas que las custodian.

Por todo eso y por mucho más os queremos invitar a convertiros en ratones y ratonas de biblioteca por un día, a disfrazaros, buscar, descifrar pictogramas, ser pasajeros y pasajeras del tiempo para aventuraros en el fantástico viaje de las bibliotecas. Las de ayer, las de hoy y las de mañana.

¡Cojan sus pasaportes y.. Pasen, vean, jueguen y lean!


Así dábamos comienzo el lunes 23 de octubre a las Jornadas de Puertas Abiertas en conmemoración del Día de la Biblioteca. Primero en Coto de Bornos, la biblioteca se desplazó al CEIP 'San Isidro Labrador' para realizar allí con los/as alumnos/as la primera de las dos partes de que se componía la actividad programada para la ocasión e ir luego a la biblioteca para realizar in situ la segunda parte. En este caso, también vinieron alumnos/as de infantil.


Y el martes 24 y miércoles 25 recibimos en la Casa Ordóñez (primero en la sala de Guadalinfo y después ya propiamente en la biblioteca) a los cursos de 3º y 4º de primaria de los colegios 'San Juan de Ribera' y 'San Fernando', de Bornos. 

En la primera parte, les proyectamos un power point con varias diapositivas donde introducíamos al porqué de la celebración de esta efeméride, cómo surge, qué conmemora exactamente, desde cuándo se declaró, etc. y reflexionamos con ellos/as acerca de la importancia de las bibliotecas en la Historia de la Humanidad -con la ayuda de nuestro Libro Gigante-, en la actualidad e imaginamos cómo serían las bibliotecas en el futuro.











Y a partir de aquí empezamos a interactuar con los/as niños/as y conocer sus opiniones. Fue una charla muy interesante y obtuvimos conclusiones igualmente fructíferas.
Muchos/as habían trabajado ya en clase el origen del Día de la Biblioteca, pero para otros fue una información totalmente nueva. En cualquier caso, todos/as aprendieron la historia y supieron valorar la importancia de este día.



Y continuamos con la proyección, que ahora incluía tres pequeños cortometrajes.





Video tomado del canal de YouTube Cosquillas Tv.
Para verlo en máxima resolución, pincha aquí:


Extraído del canal de YouTube Happy Learning Español.
Accede a este enlace:


Este video pertenece al canal de YouTube Coningenio Innovación,
y puedes reproducirlo directamente desde su localización web 
en este enlace:

Después hicimos un juego en el que dividimos a los/as niños/as en tres grupos identificando a cada uno/a de ellos/as con una pegatina en el pecho con una letra: una X verde, una Y azul y una Z naranja. Hicimos un conjuro mágico cerrando los ojos y pidiendo absoluta concentración para convertirlos en ratones y ratonas de biblioteca, les dimos un pasaporte (a modo de mini-libro) por cabeza para viajar en el tiempo y, en fila, cada uno/a con su equipo, fuimos a la biblioteca.





Allí, habíamos preparado, entre los dos bibliotecarios municipales, tres espacios para realizar una actividad relacionada con su ambientación en cada uno de ellos. Por eso lo de dividir a los/as alumnos/as en tres grupos, para que fueran pasando por cada una de las actividades de forma rotatoria. Primero, con todos/as a la vez, les presentamos los tres espacios: el de la Antigüedad (Egipto y la Biblioteca de Alejandría), el de la Edad Media (Biblioteca de libros de Caballerías de Cervantes) y el del Futuro (Imágenes de un mundo futurista del libro ¿Dónde está Wally ahora?).




En el espacio de la Antigüedad nos encontramos con un problema: alguien había dejado el día anterior en la biblioteca un libro en una mesa, en lugar de devolverlo al bibliotecario/a para que lo dejara en su lugar y, claro, como ocurre cada vez que pasa esto, los personajes del libro, en la clandestinidad de la noche, salen de él y hacen todo tipo de trastadas en la biblioteca.
Para colmo, esta vez, el libro que no habían devuelto era uno protagonizado por un ser muy especial: El ladrón de palabras. ¿Y qué hace cuando sale de su libro? Pues, lógicamente, lo que más le gusta: robar palabras... Encima no podía haber sido otro día, no, tuvo que ser justo el día en que habíamos expuesto los papiros de la Biblioteca de Alejandría que tenemos en la biblioteca para enseñárselos a los/as niños/as. Nos temimos lo peor al ver las letras sueltas por entre las mesas... Y cuando lo comprobamos... efectivamente, el ladrón de palabras había dejado en blanco todos los papiros...





Lógicamente, tras este estropicio, la primera actividad del espacio de la Antigüedad no podía ser otra que tratar de arreglarlo. ¿Cómo? Pues devolviendo sus palabras a los papiros. Pero no de cualquier forma. Ni con nuestro alfabeto. No. Tenía que hacerse con tinta y a pluma, como en la época y, por supuesto, usando los pictogramas de los jeroglíficos. Suerte que en las bibliotecas tenemos de todo y nos pudimos hacer con el libro Momias: guía del explorador, que incluye una plantilla con el equivalente de cada letra al signo egipcio.










En el segundo espacio, ambientado en el siglo XIV, les preguntamos a los/as niños/as sobre lo que sabían de la obra cumbre de Cervantes, Don Quijote de La Mancha; y les contamos que una de las peculiaridades, entre otras, que la hace una novela de caballería única es el recurso que usa en muchos de los diálogos de su protagonista y su escudero Sancho Panza: los refranes populares.
Todos/as conocían el pasaje en que el ingenioso hidalgo confunde a los molinos de viento con gigantes y se enfrenta a ellos. Tomando esa idea, les propusimos la actividad 2: con unos molinos de cartulina que les entregamos previamente y unas aspas que les dimos desordenadas y con mitades de diferentes refranes, tenían que reconstruirlos de tal forma que cada aspa encajara en su molino con su refrán completo. Y luego, con la ayuda del libro No juzgues a un libro por su cubierta: refranes y anti-refranes para toda ocasión, fuimos explicando el significado de cada uno de ellos, ejemplificando situaciones cotidianas en que podrían ser utilizados.








































Cartelas tomadas de la exposición itinerante
'Refranes ilustrados en El Quijote' de la Red de
Bibliotecas Públicas de Castilla-La Mancha,
de la que también tomamos la idea de los molinos
con el material didáctico 'Los molinos del saber popular':


Tras la actividad de este segundo espacio todos/as los/as participantes pudieron hacerse una foto ataviados con la gorguera que realizó María, la bibliotecaria. He aquí un par de ejemplos:



Y, por último, viajamos al futuro buscando a Wally y a un montón de personajes y objetos galácticos que estaban repartidos en las páginas finales del libro ¿Dónde está Wally ahora? 
Entregamos a cada uno/a una reproducción en blanco y negro de la ilustración del libro y el listado con las cosas que tenían que buscar y, para que les fuera más fácil, en el tablón del patio de la biblioteca, pusimos dos reproducciones ampliadas a todo color.
Aprovechamos esta actividad para hacerles una analogía de la caótica amalgama de personajes de la escena con la cantidad de información entremezclada que podemos encontrar hoy día en internet y lo importante que es tener nociones de ALFIN (Alfabetización Informacional), es decir, saber buscar adecuadamente y con las herramientas necesarias la información veraz y de fuentes fiables.



























Conforme iban realizando cada actividad, les íbamos sellando la casilla correspondiente de su pasaporte con el sello de la biblioteca; para que se lo llevaran de recuerdo a casa.
Los/as niños/as se lo pasaron estupendamente y, a juzgar por el repaso final de todo lo que habíamos visto a lo largo de toda la actividad (con una hora y media por cada sesión), también aprendieron mucho.

Por eso, como colofón final, les hicimos entrega de un diploma que les acreditaba como ratones de biblioteca:









Fragmento (minuto 20:25) de la entrevista que Canal Sierra de Cádiz
hizo a la delegada de Cultura del Ayuntamiento de Bornos, María José Lugo:


El vídeo de esta entrevista más un resumen
gráfico de la actividad completa podéis consultarlo en 
nuestro canal de YouTube, accediendo a este enlace: